Es una imagen imborrable de la niñez, que se repite cada verano con los más pequeños. Una buena dentellada a una raja de sandía que embadurna con su rojo jugo el rostro y refresca el cuerpo.
Hasta llegar a ese momento, la sandía, al igual que otras frutas o verduras cultivadas en el macrohuerto almeriense, ha pasado por numerosas etapas, desde la semilla al fruto maduro para convertirse en el primer bocado del verano.
La búsqueda del sabor es una constante entre los agricultores, cooperativas y empresas encargados de cultivar y comercializar las sandías obtenidas principalmente en Almería. El otro objetivo es que haya una buena campaña. La pasada no fue muy buena. El tiempo frío en Europa durante la primavera y una mayor producción -un 12% más que la campaña 17/18- se encargaron de derrumbar unas buenas previsiones.
Para la presente hay bastantes esperanzas de que sea buena. Como se refería más arriba, lograr una buena sandía cuenta con varias etapas, y una de las primeras es la salida de los injertos desde los semilleros. Por ejemplo, desde El Plantel, donde la sandía supone el 50% de su producción, anunciaron una buena y adelantada campaña, precisamente por los problemas citados con la climatología y la llegada de los más inmediatos competidores en el mercado español: Marruecos o Senegal. Así, si todo se desarrolla como está previsto, la primera sandía que nos comemos en Europa saldrá de uno de los invernaderos, probablemente del Levante almeriense, dónde ya iniciaron los pedidos de injertos en el mes de octubre.
Más sabor
No es de extrañar que un producto como la sandía Premium del Grupo Caparrós
haya obtenido un año más el sello Sabor del Año, otorgado en base a catas anónimas de consumidores. Mabel Salinas, responsable de Marketing, asegura que esperan un buena campaña si las condiciones meteorológicas lo permiten, “el agricultor y toda la provincia se lo merecen y lo necesitan”. Según Salinas “nuestra sandía sin pepitas Caparrós Premium está muy consolidada en el mercado como un referente de calidad y sabor. Por ello, cada nueva campaña esperamos un crecimiento respecto a la anterior. En Grupo Caparrós la sandía se mima y se cuida al más mínimo detalle, se recolecta en su punto óptimo de maduración con los más altos estándares de calidad y eso es lo que la diferencia por su sabor, dulzor y textura”.

En Agroponiente, Antonio Ortiz, especialista en cultivos de primavera y miembro del Departamento Técnico, asegura que “va a ser una campaña de mucha producción. Seguiremos en nuestra línea, que en sandía está en unos 72 millones de kilos entre las diferentes categorías de sandía, entre cultivo de invernadero y aire libre”. Este año han apostado por la llamada Kisy, una sandía snack, ideal para el consumo individual por su pequeño tamaño, que ya ha tenido gran acogida entre los clientes.
Desde grupo AGF, que aglutina a 16 empresas, y cuya estrella es la sandía Fashion, presentan varias novedades para este año 2020 ligadas a la sostenibilidad, según ha comentado para AenVerde el director comercial, Joaquín Hidalgo. Para la presente campaña prevén unas 80.000 toneladas procedentes de unas 1.800 hectáreas, dedicadas a obtener ese diamante negro de pulpa sin semillas, de sabor dulce e intenso que “rescata los sabores de antaño”, en palabras de Hidalgo.
No cortes en verde
Una apuesta clara por el sabor y por tamaños que permitan convertir en un snack saludable y cómodo a la hora de su almacenamiento en el hogar son las dos características que persiguen en el sector. Y para ello tienen muy presentes la campaña No cortes en Verde que, año tras año pone en marcha la Consejería de Agricultura y Hortyfruta, y que abarca también al melón. En cada campaña se orienta a los productores a un corte cuando el fruto haya alcanzado un mínimo de grados brix (dulzor) así como un estado de firmeza óptimo.
De interés: Sandías más tempranas, pero… No cortes en verde
Un bocado de salud
Todo listo para ese primer corte, muy probablemente a finales de este mes de marzo o primeros días de abril, en que los estantes de mercados y supermercados comenzarán a ofrecer este fruto orondo y sabroso, con poco azúcar -la mitad que una manzana aunque mantenga ese dulce sabor-, rico en licopeno y sin menospreciar su parte blanca, abundante en citrulina que mejora la función cardiovascular, y que en algunos lugares le atribuyen efectos como si de una “viagra” natural se tratara.
Arranca el tic-tac para el primer bocado refrescante del verano.
La sandía en cifras
El primer país productor de sandía es China con 63 millones de toneladas registradas en 2018, le sigue Irán, con 4,1 millones de toneladas y Turquía, con poco más de 4 millones. España, ocupa el puesto 14 de este ranking de productores. Sin embargo, las sandías españolas -la mayor parte salidas del sureste español- son las más viajeras, y aquí España ocupa el más alto puesto en el escalafón de exportadores, con 861.951 t en 2018, seguida de México, con 676.643 toneladas; y de Italia, con 299.291toneladas exportadas al mundo. En el caso de 2019, la producción española de sandía alcanzó las 906.756 toneladas.
Es decir, que prácticamente el 80% de la producción de sandía española se destina a la exportación. ¿Y qué papel tiene ahí la sandía de Almería? Muy importante. Del más de un millón de toneladas producidas en España en la campaña 18/19, un 42% era sandía almeriense (464.581 toneladas), prácticamente la mayor parte destinada a la exportación.
De las 906.756 toneladas exportadas por España, 456.258 – el 50,2%- salieron de los invernaderos solares de Almería. Los principales destinos de la sandía española fueron Alemania (391.551 t), Francia (162.883 t) y Reino Unido (77.257 t).



No cortes en verde