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La manifestación del pasado 18 de diciembre en Bruselas ha tenido su continuidad hoy en Estrasburgo, ciudad francesa que acoge al Parlamento Europeo, con la protesta organizada por la Federación Nacional de Sindicatos de Campesinos (FNSEA), y secundada por otras organizaciones y cooperativas europeas, como COPA COGECA.
Según han informado COPA-COGECA, unos 6.000 agricultores y unos 1.000 tractores han circulado por Estrasburgo hasta la sede del Parlamento Europeo.
El objetivo: presionar a los europarlamentarios para que rechacen el acuerdo con Mercosur, firmado el pasado sábado en Asunción (Paraguay) por Ursula von der Layen.
De hecho, mañana tiene lugar en el Parlamento una votación para remitir el contenido del acuerdo al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), y sea esta institución quien determine la compatibilidad del acuerdo con los tratados europeos y forzar así una modificación del mismo si así lo consideran la justicia europea.

«Europa no puede ser dura con sus productores nacionales y débil cuando se trata del mundo exterior y de los productos importados. ¡Esto no es sostenible!» ha afirmado el presidente de la FNSEA, Arnaud Rousseau, quien refiriéndose a los diputados del Parlamento Europeo les ha exigido: «¡Debéis proteger nuestra agricultura!»
El acuerdo, según la Comisión
El Acuerdo de la UE con Mercosur crea una de las zonas comerciales más grandes del mundo con un mercado de alrededor de 700 millones de consumidores. Según defiende la Comisión Europea, el acuerdo ofrecerá nuevas y significativas oportunidades comerciales para las empresas de toda la UE, lo que impulsará un aumento estimado del 39 % en las exportaciones anuales al Mercosur (por un valor aproximado de 49 000 millones EUR), al tiempo que respaldará cientos de miles de puestos de trabajo en la UE.
Respecto al sector agrario, el comunicado de la Comisión asegura que el acuerdo posibilitará aumentar las exportaciones agroalimentarias de la UE hacia los países de Mercosur hasta en un 50%, reducirá los aranceles sobre productos agroalimentarios clave de la UE, como el vino, las bebidas espirituosas, los productos lácteos y el aceite de oliva, y protegerá 344 indicaciones geográficas de la UE, alimentos y bebidas tradicionales de alto valor, frente a la competencia desleal y las imitaciones.



