(También nos puedes seguir por nuestro canal de WhatsApp)
Las importaciones de tomate procedente de Marruecos en la Unión Europea han reducido su volumen en los últimos tres años, pero han aumentado su valor económico.
Según datos de Eurostat-Comext analizados por AgriMaroc, entre enero y mayo de 2026 los Estados miembros declararon la entrada de 243.468 toneladas de tomate marroquí, frente a las 270.868 toneladas registradas en el mismo periodo de 2023, lo que supone un descenso del 10,1%. Sin embargo, el valor total de estas compras aumentó un 3,9%, pasando de 519,2 a 539,4 millones de euros.
Esta evolución se traduce en un notable incremento del valor medio declarado de los tomates importados, que pasó de 1,92 euros por kilogramo en 2023 a 2,22 euros por kilogramo en 2026, un 15,6% más.
Durante los primeros cinco meses de 2026, el valor medio mensual osciló entre los 1,97 euros por kilogramo registrados en enero y los 2,58 euros de abril, para situarse en 2,40 euros en mayo. Mientras tanto, los mayores volúmenes llegaron al mercado comunitario en enero, con cerca de 62.000 toneladas, descendiendo progresivamente hasta las 27.900 toneladas en mayo.
Francia, principal importador
Francia continúa siendo con diferencia la principal puerta de entrada del tomate marroquí en Europa. Entre enero y mayo de 2026 declaró importaciones por 182.095 toneladas, alrededor del 75% del total comunitario. No obstante, sus compras descendieron un 16,1% respecto a 2023. En paralelo, el valor medio de estas importaciones aumentó de 2,04 a 2,32 euros por kilogramo.
España muestra una tendencia claramente expansiva. Las importaciones declaradas pasaron de 28.786 toneladas en 2023 a 45.976 toneladas en 2026, lo que representa un incremento del 59,7%. Además, el valor de estas operaciones superó los 85 millones de euros, más del doble que tres años antes, mientras que el valor medio subió de 1,43 a 1,85 euros por kilogramo.
Los Países Bajos registraron una evolución diferente. Sus importaciones se redujeron un 33,3%, pasando de 18.721 a 12.482 toneladas, aunque el valor medio aumentó un 38,1%, hasta los 2,01 euros por kilogramo. Bélgica e Irlanda también elevaron significativamente sus compras, aunque partiendo de volúmenes muy reducidos, por lo que los resultados deben interpretarse con cautela.
La información procede de la base de datos Comext de Eurostat y tiene en cuenta la nueva clasificación arancelaria aplicada desde 2025, que divide el antiguo código aduanero del tomate fresco en tres subcategorías cuya suma permite mantener la comparabilidad de la serie estadística. Los datos reflejan los países que declaran la importación, por lo que no siempre coinciden con el destino final de consumo dentro de la Unión Europea.
En conjunto, las cifras muestran una evolución marcada por la reducción de los volúmenes importados desde Marruecos, pero también por una creciente valorización comercial del producto en el mercado comunitario, especialmente en los principales países receptores.



