«Esta constatado que la hermeticidad de la estructura influye en la incidencia del virus ‘Nueva Delhi’ en calabacín»

Jan Van Der Blom Responsable de Departamento

Durante los últimos meses se han venido desarrollando muchas jornadas técnicas en las que se ha tratado en profundidad el tema del ‘Nueva Delhi’. Según la Junta la incidencia de este virus puede dejar una merma en producción en torno al 20% con respecto a la campaña anterior. Desde Coexphal y también desde Sanidad Vegetal se recomienda a los agricultores que extremen las medidas preventivas en sus invernaderos.

-Esta campaña hay una especial incidencia de virus en los cultivos, ¿a qué puede ser debido?

-Lo que hemos visto es el nuevo virus de la hoja de rizado del tomate de ‘Nueva Delhi’, que no se manifiesta en tomate pero sí en calabacín como hemos visto, y también en pepino pero de forma muy testimonial y sin incidencia ni daños importantes. En otros cultivos creo que no hay más o menos incidencia de virus que en otros años.

-¿Qué se conoce sobre el Tomato leaf Curl New Delhi Virus?

-El tema con los virus es complicado porque no son fáciles de reconocer. Lo que se ha tenido que hacer es una secuencia del ADN de este virus para conocer exactamente sus genes y una vez conocidos se han comparado en un banco de datos que existe a nivel mundial. Este banco de datos automáticamente busca lo que es más parecido y ha resultado que lo más parecido es el ‘Nueva Delhi’. En realidad, el ‘Nueva Delhi’ consiste en un grupo de virus descritos en diferentes países asiáticos, que presentan pequeñas diferencias entre sí en la forma de manifestarse en un país y en otro, incluso en los cultivos que afecta. En India afecta al tomate y eso es lo que originalmente dio nombre al virus, pero si no me equivoco en Indonesia afecta al pepino. El que se ha detectado aquí es otra variante, no es el mismo que los que ya están descritos en Asia, entonces realmente nadie sabe de dónde ha venido, probablemente de Asia pero en el camino se ha producido alguna mutación.

Sabemos que en otros lugares del mundo hay virus que potencialmente pueden afectar a nuestros cultivos, pero que no están aquí. Y hay otros virus que no se han descrito nunca. En la práctica se produce una entrada de un virus nuevo por año. En los últimos años hemos tenido una época tranquila. Cuando empezó el control biológico en 2007 hubo un periodo tranquilo de unos 4 años, que no apareció ningún virus nuevo. Hace medio año, sin embargo apareció un virus en pimiento transmitido por pulgón y en la actualidad nos ha tocado recibir un virus que tiene una gran virulencia en calabacín, causando importantes daños.

-¿Qué sintomatología presenta?

-Se ve cuando la planta es aún pequeña. Una vez afectada se queda enana, curvada y amarilla. Cuando la planta es más grande y se infecta se ve en el cogollo, las hojas nuevas no se desarrollan bien, se quedan necróticas y le falta muchísimo crecimiento. Lo que hemos visto, y que nos ha sorprendido, es que hay plantas que claramente están afectadas y que, posiblemente por la bajada de las temperaturas, han superado el virus. Así observamos un nivel de la planta con hojas afectadas y rizadas, y por encima de esto el cogollo otra vez tiene hojas que se desarrollaban bien.

-¿Se han cuantificado las hectáreas afectadas en Almería?

-Hay incidencia en todas las fincas, pero en algunas más que en otras. La progresión ha sido de menos a más. En septiembre había una merma de producción de un 5%; a final de noviembre el daño se había extendido mucho alcanzando un 30/40% de merma comparándolo con el año anterior; y en su totalidad, según las últimas cifras de la Junta de Andalucía puede ascender a un 20% menos de producción con respecto a la campaña anterior.

-¿Hay a la vista alguna solución?

-El calabacín es un cultivo que hasta ahora se había librado de los problemas causados por virus y que se está cultivando en invernaderos relativamente sencillos e incluso viejos que no precisaban de un buen aislamiento. A raíz de la aparición de este virus, habrá que tener en cuenta mucho más la necesidad de aislar mejor el invernadero. Este es un cambio bastante importante que ya hemos pasado en otros cultivos, como por ejemplo en tomate, que en la época de los 90 hubo una gran incidencia de virus y por eso se fue pasando del tomate al aire libre a cultivarlo en invernaderos.

Está constatado que la estructura influye en la incidencia del virus. Este año se ha visto muy claramente que invernaderos con buenas estructuras han tenido menos daños de virus que otros, con lo cual han ganado mucho más dinero debido al alto precio que tenía el calabacín por la bajada de la oferta. Entonces sí que es cierto que nos obligan a mejorar las estructuras y es un proceso de selección hacia la profesionalización.

-¿Qué medidas especiales deben llevar a cabo los agricultores para intentar controlar el virus?

-Las medidas son las mismas que las que se llevan a cabo para evitar presencia de mosca blanca en el invernadero. Desde la Junta de Andalucía se está contemplando obligar a los agricultores a emplear el control biológico. La Junta toma esta decisión en base a un proyecto que hicimos desde Coexphal y colaboración con ellos, donde estudiamos en diferentes cultivos la presencia de plagas en el momento de arrancar el cultivo, comparando fincas de control químico con fincas de control biológico. El resultado fue que en las fincas de control biológico se terminaba el cultivo con muy pocos insectos, mientras que en fincas de control químico sí había mucho y es lógico porque el agricultor que utiliza control químico trata hasta que tiene su cosecha asegurada pero en las últimas semanas ya deja el tratamiento. Es en esas semanas cuando hay un aumento muy brusco de los insectos plagas y si hay virus por medio, al final hay una nube de mosca blanca que puede infectar a los invernaderos que están en los alrededores. En cambio en control biológico terminas con muchos enemigos naturales y no se dispara la población de plaga. Ésta ha sido la razón por la que la Junta quiere ponerlo como obligatorio y nosotros lo apoyamos, pero somos conscientes de que hay relativamente poca experiencia en control biológico en calabacín y por tanto, hemos propuesto que sí se va a hacer obligatorio, pero que den un plazo de un año para que la gente se vaya acostumbrando, se mejoren los sistemas de producción y se obtenga más información.

-¿Habrá agricultores que decidan plantar otro cultivo el año que viene?

-Creo que si tienes una mala estructura y no lo tienes fácil para calabacín tampoco lo vas a tener fácil para otro cultivo. Pero para los que tienen una buena estructura el calabacín va a seguir siendo un producto atractivo e interesante. No preveo que la superficie vaya a caer. Tenemos primeros indicios de que hay menos presencia de melón en los semilleros. Esto puede tener relación con la incertidumbre que existe sobre cómo afectará a los cultivos de primavera.

Redaccion AenVerde

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