La NASA se está preparando para enviar humanos a Marte en algún momento de la década de 2030. La misión de tres años expondrá a los astronautas a un largo período de microgravedad, lo que les hará perder masa ósea.
Recientemente, investigadores de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de California Davis han desarrollado una lechuga transgénica, o genéticamente modificada, que produce una sustancia u hormona estimulante de los huesos que proteger contra la pérdida de densidad ósea en microgravedad. El estudio ha sido presentado recientemente en la reunión de primavera de la American Chemical Society (ACS).
Algún día, los astronautas podrían cultivar lechuga en el espacio y ayudar a protegerse contra la pérdida ósea, simplemente comiendo un plato grande de ensalada. Además, la lechuga podría ayudar a evitar la osteoporosis en áreas de recursos limitados aquí en la Tierra, dicen los investigadores.
Existe un medicamento que estimula la formación ósea y podría ayudar a restaurar la masa ósea en microgravedad, pero requiere inyecciones diarias. Transportar grandes cantidades de medicamentos y jeringas y administrarlos durante las misiones espaciales no es práctico. Así es como nació la búsqueda de una manera para que los astronautas lo produjeran ellos mismos, a la vez que disfrutaban de algunas verduras sabrosas, que faltan gravemente en las dietas de los astronautas, en su mayoría enlatadas y liofilizadas.
Transportar semillas
“Los astronautas pueden transportar semillas transgénicas, que son muy pequeñas (puedes tener unas miles de semillas en un vial del tamaño de un pulgar) y cultivarlas como una lechuga normal”, ha advertido uno de los investigadores.
Aunque los investigadores aún no han probado la lechuga porque no se ha establecido su seguridad, anticipan que tendrá un sabor muy similar a las demás. Antes, los investigadores deben optimizar los niveles del fármaco y evaluar la capacidad de la lechuga para prevenir la pérdida ósea de manera segura en modelos animales y ensayos clínicos en humanos.
Los investigadores han recibido apoyo y financiación de la NASA a través del Centro para la Utilización de la Ingeniería Biológica en el Espacio (CUBES).



