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Los hogares españoles reducen la cantidad comprada de hortalizas frescas a cierre de año 2023 en una proporción del 1,5 %. El valor del mercado y tal como ocurre con muchas categorías, cierra en positivo.
En este caso, consigue capturar un 8,7 % más de facturación, debido al incremento que se produce en el precio medio, que cierra en 2,35 €/kilo, un 10,3 % superior al año anterior, según figura en el Informe del consumo alimentario en España 2023, con datos de dentro y fuera del hogar de los residentes españoles, presentado por el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, el viernes pasado.
Estos productos representan el 6,64 del presupuesto medio asignado por hogar para la compra de alimentación y bebidas en el entorno doméstico, siendo la correspondencia en volumen del 8,52. El consumo per cápita de hortalizas a cierre de año 2023 es de 48,92 kilos por persona y periodo de estudio, cantidad un 2,6 % inferior a la consumida un año antes. El gasto per cápita se incrementa en un 7,5 %, cerrando en 114,89 € por persona y año.
En el análisis de la compra en relación con el año 2019 para analizar el impacto que ha tenido la pandemia con respecto a la categoría, tampoco es mayor la compra de hortalizas por parte de los hogares españoles. La compra de estos productos frescos cae un 12,9 %. En valor, nuevamente la categoría se posiciona en positivo con un incremento del 8,9 % debido al impacto que se produce por la variación del precio medio, que cierra siendo un 25,0 % superior al año 2019.

En cuanto a la tendencia a largo plazo de la compra de hortalizas frescas por parte de los hogares españoles, se observa cómo después del fuerte aumento que se produjo durante el año 2020 en el consumo, durante los últimos años el consumo de hortalizas frescas se ha reducido considerablemente.
Asimismo, si se compara el dato de consumo del cierre del año 2023 con el primer dato de la serie histórica disponible (2008), la demanda de hortalizas fresas es menor y se contrae en un 17,9 %.
La tendencia a la baja en consumo de estos productos frescos se extiende a la práctica totalidad de los tipos analizados, a excepción de calabacín, que consigue crecer del orden de un 7,8 % en un contexto de reducción de la demanda tan extendido.
Por el contrario, la caída más fuerte se produce en la compra de judías verdes, que con respecto a 2008 disminuye un 48,7 % su volumen. Le sigue lechuga/escarola/endivia que acumula un descenso del 33,2 % o de tomates con una caída del 19,3 % en el volumen de sus compras.
Volumen y valor

Si se tiene en cuenta cómo se distribuyen los tipos de hortalizas en volumen y valor en función de la importancia que tienen para el hogar, se puede discernir lo siguiente: La división del mercado que cuenta con más proporción de volumen y valor lo concentran variedades de frutos y flores, donde se incluyen tomates, pepinos, berenjenas, calabacines, pimientos, coles y brócoli.
Su cuota en volumen alcanza casi 1 de cada 2 kilos del mercado (49,8 %) y mantiene una tendencia estable con respecto a 2022. En valor, la tendencia es positiva (7,7 %), en un contexto donde representan 44,6 € de cada 100 € invertidos en la categoría.
Las variedades de hortalizas del tipo raíces, bulbos y tubérculos (cebollas, zanahorias y ajos) son el segundo grupo de hortalizas frescas por orden de importancia dentro de las cestas de los hogares españoles, representan casi 1 de cada 5 kg comprados en la categoría (19,7 %). Por su parte, su cuota de mercado en valor es algo menor (15,6 %). En cuanto evolución, estos productos no consiguen crecer en volumen con respecto a 2022 (0,7 %) pero si en facturación 22,3 %.
Asimismo, los frutos de hojas, tallos tiernos y vainas acumulan el 13,0 % del volumen de los hogares, siendo el segundo grupo con la mayor cuota de mercado en valor con una participación del 18,2 %. Este grupo de productos tampoco logra crecer en volumen con respecto al año anterior (3,4 %), aunque presenta un incremento del 4,4 % en valor.
Por último, las setas se mantienen como el grupo con menor representación dentro de la categoría tanto en volumen como en valor (2,2 % y 4,7 % respectivamente), manteniéndose estable en volumen con respecto a 2022, pero con una facturación un 6,2 % superior.
Consumo per cápita

El consumo per cápita de hortalizas frescas a cierre de año 2023 ha sido de 48,92 kilos por persona, el equivalente a consumir cerca de 1,3 kilos menos con respecto al año anterior. Tal como puede observarse el descenso en el consumo medio realizado por personas disminuye de manera trasversal y extendida a todos los tipos.
El tipo de hortalizas “frutos y flores” que cuenta con la mayor ingesta realizada a cierre de año, ha decrecido con respecto al ejercicio anterior un 1,0 % o lo que es igual a 0,24 kilogramos menos ingeridos por persona al año, siendo la ingesta promedio de este tipo de hortalizas de 24,38 kilos/persona/año.
La reducción más acusada se produce en el consumo per cápita de hojas, tallos tiernos y vainas, que ven disminuir su ingesta en un 4,4 %, el equivalente a tener un consumo menos en torno a 0,30 kilos por persona y periodo de estudio. Actualmente la cantidad ingerida por persona asciende a 6,38 kilos por año de estudio.
Canales

La compra de hortalizas frescas se realiza en dos plataformas de distribución mayormente. Por un lado y en primer lugar, se sitúa el supermercado y autoservicio con más de un tercio del consumo (35,5 %), de otro lado se encuentra la tienda tradicional con un alcance del 26,0 % del
volumen total. No obstante, evolucionan de manera muy diferente, ya que mientras una crece (2,2 %), la tienda tradicional pierde un 7,7 % del volumen de las compras con respecto a hace un año.
Informe completo en este enlace.



