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Cocinamos menos, compramos más alimentos procesados y menos frutas y verduras. La alimentación de la población española se aleja más y más de la dieta saludable ideal. En paralelo, los datos de exceso de peso y enfermedades relacionadas con la mala alimentación han empeorado en la última década.
Un análisis de hábitos alimentarios realizado por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) a partir de la evolución del Panel de consumo de alimentos publicado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, revela que comemos ahora peor que en 2014.
Un análisis minucioso del consumo de alimentos de los españoles en la última década corrobora que nos vamos alejando de la dieta mediterránea, de la que antaño presumíamos. En paralelo, observamos que en el mismo periodo se ha producido un aumento de los índices de exceso de peso y enfermedades estrechamente relacionadas con la alimentación.
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El consumo de platos preparados ultraprocesados (como pizzas, empanadillas, croquetas…) ricos en sal, azúcar, grasas saturadas y aditivos es cada día más habitual y resulta un 90% superior a la frecuencia aconsejable; también aumentó el consumo de grasas untables (margarina, mantequilla), un 140% superior al aconsejable; así como el de los refrescos, zumos y otras bebidas envasadas como la cerveza sin alcohol, un 240%; y el de la carne roja, también un 240% superior, y eso que su ingesta bajó notablemente desde 2014.
Otros grupos de alimentos que consumimos en exceso son la carne preparada (embutidos y salchichas), los dulces o las bebidas alcohólicas, advierte OCU.
Los efectos de estos cambios en la dieta, menos equilibrada, se reflejan en un aumento del 6% de las personas con exceso de peso desde 2014, hasta sumar el 56% de la población.
Unas cifras que sin duda han influido en el incremento de la prevalencia de aquellas enfermedades relacionadas con los malos hábitos alimentarios, como la hipertensión arterial, que también ha aumentado del 15,7% al 18,7% en apenas diez años, según datos del Ministerio de Sanidad. Así como de la diabetes tipo 2 (del 6,2% al 7,6%), además de multiplicar el número de hospitalizaciones por infarto o por enfermedades cardiovasculares.
Es por ello por lo que OCU recomienda:
1. Consumir a diario verduras y hortalizas frescas, fruta fresca de temporada, frutos secos, lácteos no azucarados, pan integral (en vez de pan común) y aceite de oliva (en este caso en lugar de la mantequilla o la margarina).
2. Recuperar el consumo periódico, varias veces a la semana, de legumbres, arroz, pasta, huevos, pollo y pescado (frente a la carne roja).
3. Limitar el consumo las bebidas ricas en azúcares o edulcorantes, como los refrescos, los zumos o la cerveza sin alcohol.
4. Y tratar de encontrar tiempo para cocinar en casa, evitando en la medida de lo posible los platos preparados ultraprocesados ricos en sal, azúcar, grasas saturadas y aditivos.
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Además, OCU aconseja consultar la app OCU Market para conocer la valoración de la Escala Saludable de OCU sobre alimentos envasados, que incluye Nutriscore, el nivel de grasas saturadas, azúcares, sal y los aditivos presentes. También permite encontrar los comercios más baratos de la zona, ya que recoge el precio de 150.000 productos de alimentación y droguería. Basta con leer el código de barras del producto o introducir su denominación.



