Las plantas acuáticas en las balsas son clave para la buena calidad del agua de riego

*Artículo realizado en colaboración con Eduardo Crisol, de Coexphal.

La expansión de las explotaciones agrícolas en provincias como Almería ha conllevado la aparición de multitud de balsas destinadas al regadío. Estas balsas cumplen una función muy importante en la producción agrícola y por eso es fundamental realizar una buena gestión de las mismas. Los agricultores han realizado tradicionalmente un manejo con desinfectantes químicos, lo cual, lejos de mejorar la calidad del agua, en muchos casos la empeora.

Balsa de riego sin plantas
Balsa con manejo químico, sin plantas acuáticas.

Agua de calidad

Un agua ideal para los sistemas de regadío y el cultivo debería de ser:

  • Transparente (pocos sólidos en suspensión)
  • Bien oxigenada (cercana a la saturación en oxígeno)
  • Libre de patógenos

Un agua que tuviese estas características no daría problemas de atoramiento en los sistemas de filtración ni tendría problemas de uniformidad de riego en la explotación agrícola. Además, evitaría la proliferación de enfermedades transmitidas por patógenos en el agua (con el perjuicio de tiempo y dinero que ello conllevaría).

Desde el momento en que una balsa se limpia o se construye, la situación de buena calidad del agua puede presentarse durante un periodo de tiempo relativamente breve, ya que en muchos casos aparecen al poco las algas y dejamos de tener buena calidad. La respuesta de muchos propietarios es, en muchos casos, tratar el agua con desinfectantes químicos (cosa que no está permitida), con lo que arreglamos el problema de manera temporal, ya que al poco tiempo podrían volver las algas y los problemas que ello implica, como se aprecia en la imagen anterior.

De interés: Las balsas de los invernaderos son auténticas reservas de biodiversidad

Este perjuicio agronómico podría tener solución con un manejo ecosistémico, ya que se ha demostrado científicamente que la presencia de ciertas plantas acuáticas en el lecho de muchas balsas de riego ayudan a mejorar significativamente la calidad del agua.

A la izquierda, detalle de Chara sp. A la derecha, balsa con plantas acuáticas

Beneficios de las plantas acuáticas

Hay varios tipos de plantas acuáticas sumergidas presentes en nuestra región, entre las que se encuentra el género Chara sp. (Foto arriba a la izquierda) Estas plantas se establecen de forma natural en nuestras balsas aportando beneficios como:

  • Fijan el sedimento y favorecen la transparencia del agua, especialmente en días de viento (Foto arriba a la derecha).
  • Como vegetales que son, aumentan la oxigenación del agua.
  • Al tener un crecimiento rastrero, no interfieren en la toma de agua de la captación.
  • Compiten con las microalgas del agua, eliminándolas (el agua no se pone verde).
  • Fomentan la diversidad en la balsas, incluyendo enemigos naturales como libélulas y sírfidos, entre otros.
    Trithemis annulata, especie de libélula asociada a balsas.
  • Una mayor diversidad acuática promueve la aparición de antagonistas naturales frente a los patógenos.
  • Por último, ahorramos dinero en el uso de desinfectantes químicos.

Por lo tanto, la presencia de vegetación acuática sumergida en las balsas, especialmente la de Chara sp., aporta beneficios agronómicos a un coste muy bajo, ayudando a mejorar la calidad del agua para regadío, y aumentando la biodiversidad en el entorno, incluyendo enemigos naturales para combatir las plagas de nuestros cultivos.

Sin comentarios

Deja una respuesta