La horticultura dice basta

La horticultura del sudeste español dijo basta el pasado 19 de noviembre en Almería con una movilización histórica de las organizaciones agrarias Asaja, Coag y UPA y las asociaciones comercializadoras Ecohal y Coexphal que llevaron a las calles de Almería a 20.000 almas y 3.000 en Motril, así como en Málaga, para clamar por un modelo económico y agrario que está agónico.

Como dijera el presidente de Coexphal, Juan Antonio González, “ha sido un golpe en la mesa de todo el sector hortofrutícola unido” y bajo el lema: Agricultura en extinción, como reflejo de la foto actual de un sector hecho a sí mismo, convertido en modelo y que hoy da signos de agotamiento.

¿Por qué se ha llegado a este punto?

A pesar de su carácter emprendedor y “echado p’adelante” no todo lo pueden
hacer solos. Todas las administraciones, cada una en su ámbito de actuación, desde la local a la europea, han dado muestras de inacción ante numerosos problemas que caen en su tejado. Las soluciones al problema endémico del agua, (no sólo escasa sino cara) y otros imputs, como el alto coste energético o la alta fiscalidad, no llegan pese a numerosas promesas.

Un día antes de la movilización, la consejera de Agricultura de Andalucía, Carmen Crespo, se reunió con el sector proponiendo una mesa sectorial y posteriormente, en una jornada con la presencia de todo el sector, reiteró su apoyo para la creación de una plataforma de comercialización conjunta dirigida a aquellas empresas que apuesten por unirse únicamente para vender sus alimentos.

Porque los precios a los que el agricultor vende sus productos no cubren los costes. La subida del salario mínimo interprofesional provoca que, por ejemplo, el tomatero tenga que vender sí o sí su producto 4 céntimos más caro que en la campaña pasada y a ello se añade la competencia de los terceros países. Y aquí entra la responsabilidad de los gobiernos central y europeo que deben reforzar y que sean efectivos los controles fronterizos sobre los contingentes además del control y erradicación de los falsos etiquetado. Así mismo, la OCM de frutas y hortalizas debe comprender medidas convenientes para el sector, que prevean y sufraguen la retirada de producto en la gestión de crisis.

Los productores de la agricultura bajo invernadero están cada dos por tres siendo
calumniados como explotadores y haciéndoles responsables de un chabolismo de inmigrantes asentados en varios municipios. Las administraciones locales tienen responsabilidad y ésta alcanza también a Europa. Bruselas debe tener en cuenta
el carácter fronterizo de zonas como la costa almeriense o granadina, a la que
llegan miles de personas desde el vecino continente imantados por unos salarios con un diferencial de 10 a 1. En la frontera estadounidense con México, otro de los puntos con más presión migratoria del planeta, esa diferencia baja de 8 a 1. Almería y Granada son ejemplos de integración con más de 60.000 trabajadores inmigrantes en el sector.

A todo ello se suma la presión y fuerte concentración de las grandes cadenas de distribución que imponen no sólo precios, sino también los tipos de envases y embalajes (que costea el proveedor) y unos protocolos de calidad muy diversos, según
sea el origen del producto. Seguridad alimentaria, certificaciones por doquier que finalmente son asumidas por el primer eslabón de la cadena y proveedor de la misma: el agricultor.

Y añadir el desequilibrio en la cadena de valor, reflejado vía precios mínimos al productor con mantenimiento de los márgenes de las distribuidoras y sin trasladar al consumidor los bajos precios recibidos por el agricultor.

Todas estas circunstancias conforman un cóctel de alta peligrosidad para la continuidad del modelo agrícola, que continúa en su esfuerzo innovador y en estar a la última en tecnología y transformación digital, pero será muy difícil su pervivencia si se mantienen este cúmulo de factores que pueden dar al traste con un sector que genera 3,5 millones de toneladas de frutas y hortalizas y supera los 70.000 empleos (30% del empleo agrario).

Redaccion AenVerde
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