
La demanda mundial de productos agrícolas crecerá un 15 % en la próxima década, mientras se espera que la productividad agrícola aumente ligeramente más, lo que hará que los precios ajustados a la inflación de los principales productos agrícolas se mantengan en los niveles actuales o por debajo de ellos, según el informe anual de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
El aumento de la producción agrícola mantendrá bajos los precios de los alimentos
Las Perspectivas prevén que las mejoras de los rendimientos y una mayor intensidad de producción, -impulsadas por la innovación tecnológica-, darán como resultado una mayor producción, aun cuando el uso de las tierras agrícolas a nivel mundial permanezca en general constante.
Mientras tanto, se espera que las emisiones directas de gases de efecto invernadero de la agricultura crezcan alrededor de un 0,5 % anual durante la próxima década, por debajo de la tasa del 0,7 %de los últimos 10 años y también menos que el ritmo de crecimiento de producción previsto, lo que apunta a una disminución de la intensidad de carbono.
Incertidumbres: tensiones comerciales, enfermedades, resistencias y fenómenos climáticos extremos
Al mismo tiempo, están surgiendo nuevas incertidumbres que se suman a las amenazas habituales que se ciernen sobre la agricultura. Entre ellas figuran las perturbaciones por las tensiones comerciales, la propagación de enfermedades de cultivos y animales, la creciente resistencia a los antimicrobianos, las respuestas normativas a las nuevas técnicas de fitomejoramiento y los fenómenos climáticos cada vez más extremos.
Entre las incertidumbres figura también la evolución de las preferencias alimentarias por cuestiones de salud y sostenibilidad y las respuestas de las políticas frente al alarmante incremento de la obesidad a nivel mundial.


