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Fórmulas para incentivar el consumo de frutas y hortalizas en el retail

Plátano de Canarias_Alcampo

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La Asociación de Organizaciones de Productores de Plátanos de Canarias (ASPROCAN), en colaboración con la cadena de gran distribución Alcampo, puso en marcha en marzo una prueba piloto que buscaba valorar la respuesta de los consumidores cuando la fruta se les presenta como alternativa en puntos de compra por impulso.

Esta iniciativa surge de un trabajo iniciado en 2022 por Plátano de Canarias, cuando puso en marcha el programa Proper Diet, cofinanciado por la Unión Europea, dirigido a promover la alimentación saludable.

En el marco de investigación de este programa, expertos, profesores, padres, madres y consumidores han señalado la falta de accesibilidad de la fruta, en comparación con otros productos, en los lineales de caja. Motivo por el que, desde Plátano de Canarias, se ha planteado la posibilidad de llevarla a este entorno de compra clave para los más pequeños y presentarla de una manera atractiva, “listo-uso”, para fomentar su compra.

Alcampo se ha unido a esta iniciativa, que consiste en la ubicación de expositores con Plátano de Canarias y mandarinas en sus líneas de caja, durante el mes de marzo.

El objetivo del estudio, que se desarrolla en los hipermercados de Pío XII y Leganés de la Comunidad de Madrid, ha sido evaluar si la presencia más visible y accesible de fruta en estos puntos favorece su compra y valorar qué barreras pueden existir para su viabilidad.

Se trata de un paso más en las fórmulas en las que el retail puede fomentar y  ayudar a aumentar el consumo de frutas y hortalizas, y cómo se está adaptando al consumidor.

Con ese objetivo se ha observado que las secciones de frutas y hortalizas se han reconvertido para presentarse como un espacio diferenciado dentro del supermercado, adaptándose a un consumidor más consciente y a la vez más informado.

En la actualidad, los operadores quieren romper esta disposición tradicional de pasillos con la creación de espacios diferenciados dentro del propio establecimiento, en los que sobresale la cuidada disposición del género y el mobiliario.

A este cambio de tendencia ha contribuido la importancia de las frutas y verduras como tractor de las visitas a tienda.

A grandes rasgos, los muebles han cambiado el metal por la madera, ya que este material transmite mayor sensación de naturalidad y calidez, normalmente en tonos claros. En cuanto a su disposición, el espacio suele configurarse en torno a una o varias góndolas centrales, con una altura óptima para el cliente, que recogen las referencias más populares, así como las ofertas o las novedades.

Un segundo recurso muy utilizado para la creación de espacios propios es la incorporación de un falso techo de lamas -habitualmente de pvc y con acabado de madera, aunque también pueden ser de metal-, en el que se integran sistemas de iluminación con leds, o la instalación de nebulizadores o sistemas de vaporización de agua para aquellas referencias que necesitan una mayor hidratación.

La innovación está llegando también a través de una mayor oferta. La oferta tradicional se completa con frutas tropicales (aguacate, papaya, mango, papayón, etc.), y la IV y V gama continúan extendiéndose con nuevas mezclas de ensaladas, frutas y hortalizas peladas y cortadas listas para consumir, etc.

También las especialidades de base hortofrutícola (toppings, preparados para hacer cremas o purés, hierbas aromáticas, flores comestibles, deshidratados o productos aptos para veganos o vegetarianos), han reforzado notablemente su catálogo.

Finalmente, las frutas y verduras tradicionales (que no pueden faltar), se presentan ahora en nuevas variedades (uvas o sandías sin pipas) y formatos para todos los tipos de familia.

Todo lo que sea necesario para atraer a un consumidor exigente y que prima aspectos relacionados con la sostenibilidad, según se desprende de una encuesta de primeros de año de la OCU.

Según dicho sondeo, prefieren productos de temporada (así lo señalan el 55% de los encuestados), aunque el precio sigue siendo otro factor determinante (53%), más habitualmente entre los hogares con menos recursos. El tercer factor destacado es el origen de las frutas y verduras.

La gran mayoría de los consumidores consideran que la fruta y verdura de origen nacional es de mejor calidad (solo un 11% opinan lo contrario), aunque también más cara.

Finalmente, otro factor que favorece la sostenibilidad es el limitado peso del aspecto exterior de las frutas y verduras a la hora de hacer la compra (solo lo señalan entre los más importantes el 21% de los encuestados). Una circunstancia que ayuda a reducir el desperdicio alimentario, o lo que es lo mismo, la retirada de alimentos perfectamente comestibles, pero con un color o una forma poco atractivos.

Redaccion AenVerde

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