Finlandia está cerrando sus invernaderos

Invernadero Finlandia

En la costa oeste de Finlandia, en Ostrobotnia, y de noche, a juzgar por la cantidad de luz parece haber una ciudad del tamaño de Helsinki y Estocolmo, pero no es así.

El pueblo se llama Närpes, con algo menos de 10.000 habitantes y es eminentemente agrícola. El fenómeno se debe a los abundantes y grandes invernaderos de la localidad, que realizan cultivos durante todo el año y que necesitan iluminación artificial durante los meses de invierno.

Sin embargo, este invierno estará algo más oscuro que de costumbre.

Al igual que en Holanda y otras partes de Europa, muchos productores van a optar por hacer una pausa en sus cultivos de invierno debido a los altos precios de la energía.

La organización de productores ÖSP ha calculado que la mitad de los invernaderos estarán a oscuras este invierno y hablan ya de la mayor crisis de este sector.

Tomate y pepino

Según ha publicado el sitio Sweden Postsen, la producción de tomate a nivel nacional disminuirá a la mitad durante este invierno y el cultivo de pepino entre un 10 y un 20 por ciento. La mayoría de los tomates y pepinos de Finlandia se cultivan en Närpes, siendo la superficie total del país unas 400 hectáreas.

Entre los que se toman un descanso se encuentra el mayor productor de tomates de Finlandia, que produce alrededor de 7,5 millones de kilogramos de tomates al año en una superficie de casi 9 hectáreas.

Las luces se encienden habitualmente en las instalaciones de la empresa el 1 de septiembre y la iluminación permanece hasta finales de abril.

Y con los precios actuales de la electricidad no se puede alcanzar la rentabilidad, afirma el director general de la compañía en el diario Vasabladet.

En noviembre, se desecha el último lote de plantas y se despide a la mitad de la fuerza laboral de 50 personas.

Las consecuencias van más allá de la temporada invernal. El sector agrícola finlandés también teme la sobreproducción en verano, cuando se reanude el cultivo. Esto se debe a que los productores de todo el año tienden a programar su producción para que el mercado no se sature cuando las hortalizas de los productores de verano lleguen al mercado.

A pesar de eso, suele haber cierta sobreoferta en los veranos en años normales. La consecuencia es, por supuesto, precios muy bajos.

Y en el próximo verano de 2023, podría ser peor de lo habitual si todos los productores salen con sus cosechas al mismo tiempo.

FUENTE: Sweden Postsen 

Redaccion AenVerde

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