“El control del ToBRFV en tomate vendrá de la mano de variedades resistentes

Mª Antonia Elorrieta, responsable del Departamento de Fitopatología de Labcolor.

El sector está ojo avizor ante la detección del Tomato Brow Rugose Virus Fruit (ToBRFV) y alerta para evitar su propagación. Desde Labcolor consideran fundamental establecer medidas culturales para su control y apuntan que la mejor opción será el uso de variedades resistentes, cuando las casas comerciales de semillas las desarrollen. Mª Antonia Elorrieta, responsable del Departamento de Fitopatología de Labcolor, laboratorio de COEXPHAL, ofrece las claves en este sentido.

-Hace tiempo que se está hablando del ToBRFV, ¿era inevitable que llegara a Almería?

-Imagino que sí. El mundo global en el que vivimos, en el que no hay fronteras geográficas que limiten el paso de los organismos entre países e incluso entre continentes, nos lleva a que los nuevos organismos acaban llegando más temprano que tarde.

-¿Cuándo y dónde se detecta por primera vez el virus rugoso del tomate ToBRFV? Según está descrito, en Israel en el 2014. Es un organismo con apenas 5 años que ya se ha extendido por todo el mundo. Desde California y Méjico hasta China, pasando por varios países europeos además de Jordania y Turquía. Esto que se sepa.

-¿En qué países se encuentra actualmente y cómo les ha afectado?.

-Como digo en California (EEUU) aunque parece que bajo erradicación, Méjico, Holanda, Italia, Alemania (bajo erradicación), UK, Grecia, Turquía, Jordania, Israel y China. En principio afecta a tomate, principal hospedador, aunque parece que también a pimiento. Es un virus que se puede diseminar fácilmente por el cultivo y llegar a tener una elevada incidencia en el mismo. El principal problema es la depreciación del fruto por su mala calidad (manchas, rugosidad, deformación…), y por tanto de su comercialización.

El virus produce depreciación del fruto por su mala calidad (manchas, rugosidad, deformación…), y por tanto de su comercialización

-¿Cuál es la forma de propagación y qué medidas son eficaces para evitar su contagio?

-La forma de propagación es por contacto. Contacto es contacto. Todo lo que toque una planta enferma, incluyendo suelo y agua, y luego sanas, puede infectar las nuevas plantas.

Las medidas son principalmente culturales. Los virus no se curan, por tanto, lo que hay que hacer es evitar su propagación. Usar semillas certificadas y controladas, exigir analíticas a semillas y semilleros. Hacer análisis en finca, de forma preventiva. No dejar entrar a nadie de fuera si no es necesario, y usar ropas desechables para los que tienen que entrar. No tocar las plantas más de lo necesario. Desinfectar herramientas y guantes, maquinaria y estructura. Trabajar en líneas y en orden entre invernaderos. Si se detecta algo, establecer zonas de cuarentena. Las plantas no se deben sacar del invernadero para evitar dispersar el virus en la zona. Habría que destruir esos restos de forma controlada. Controlar los restos vegetales. Limpiar bien el suelo, no dejar restos de raíces de plantas afectadas.

El virus permanece en el suelo y en restos vegetales durante mucho tiempo, pueden llegar a ser años, según las condiciones ambientales a los que se vea expuesto. La temperatura puede permitir la eliminación parcial del mismo y la reducción del inóculo Por eso, la solarización es una de las principales actuaciones que nos pueden ayudar a ir reduciendo la presencia del virus en el invernadero. Una solarización intensa y larga será la más efectiva. Si completamos la solarización con abonado orgánico y rotación de cultivo el control del virus será mayor, aunque no hay que confiarse y pensar que se ha eliminado. Cuando se vuelva a poner un cultivo susceptible se volverá probablemente a recuperar parte del inóculo, y si bien no se hará patente en el primer ciclo de cultivo, si podrá serlo en el segundo si se hace sin nuevamente solarizar y rotar. Por último, la mejor opción será el uso de variedades resistentes al virus, cuando las casas comerciales de semillas las desarrollen.

-¿Qué síntomas presenta y qué daños?

-Los síntomas están por ver. Hay descritos mosaicos, necrosis y deformaciones. También casos asintomáticos. Aun así, habrá que ver qué sucede en nuestra zona y con nuestras variedades. Viendo las fotos que hay publicadas de otros países, se puede decir que es complicado de identificar pues en unos casos los síntomas se asemejan a los de otros tobamovirus (ToMV en tomate o PMMV en pimiento), al del PepMV o incluso al TSWV. Algunas imágenes parecen una maduración irregular del fruto.

-El cultivo de tomate se ha visto afectado por innumerables virus en Almería, ¿cómo cree que el sector almeriense afrontará esta campaña con este nuevo virus?

-No todos los virus actúan igual. Los virus que estamos más acostumbrados a ver son los transmitidos por plagas como la mosca blanca, pulgones o trips. Éstos se controlan controlando la plaga y además, cuando quitas la planta quitas el problema.

El ToBRFVs es distinto, éste es de contacto y un virus muy persistente. Como este virus hemos tenido otros anteriormente, el del mosaico del tomate y el de la verruga del pimiento. Ninguno de ellos se llegó a controlar con tratamientos. El control vino de la mano de las resistencias. En su época llegaron a hacer mucho daño pues invernadero que se veía infectado de forma temprana, invernadero que llegaba a tener el 100% de la plantación afectada al final del cultivo, con el agravante de que, al quedarse el virus en el suelo, los años siguientes debía cambiar de cultivo.

En este caso estamos en la misma situación. Si no aparece una variedad resistente su control va a ser muy difícil. Su expansión será lenta, dependiendo de lo cuidadosos que queramos ser, pero irá extendiéndose y comprometiendo cada vez más el cultivo hasta que aparezcan las variedades resistentes. Mientras, habrá que aprender a vivir con él como se hace con el CGMMV, pero al final será un problema más y por lo tanto una merma más en la rentabilidad del cultivo.

Redaccion AenVerde

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