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Desalación y trasvases, pilares del desarrollo agrícola de Marruecos

Sebou y Bouregreg

Cada año, los resultados de las campañas hortofrutícolas reflejan una realidad preocupante: el avance de las importaciones de países terceros, como Marruecos, en detrimento de la comercialización de los propios productores europeos. Un ejemplo claro está sucediendo con el tomate.

Un asunto que estaba en el listado de las reivindicaciones que el campo español mostró a los ministros de agricultura europeos el pasado 5 de septiembre en Córdoba. Como también la exigencia de una red hidrológica europea más eficiente y modernizada «que garantice el acceso a un recurso básico como el agua tanto a la producción agraria como al conjunto de la ciudadanía».

Y eso es precisamente lo que está haciendo un competidor hortofrutícola tan cercano como Marruecos con la modernización de su agricultura y contar el principal recurso para lograrlo: el agua.

El macro Plan Verde, que anunciara el rey Mohamed VI en febrero de 2020, dotado de 250.000 millones de dirhams (cerca de 23.000 millones de euros), ya está dando sus frutos.

Desalación

Tal y como aseguran desde Crédit Agricole du Maroc, «aunque la desalinización implica altos costos de infraestructura y un considerable consumo de energía, ha demostrado ser esencial para satisfacer la creciente demanda de agua, especialmente en sectores como la agricultura».

Recientemente, el ministro de Equipamiento y Agua, Nizar Baraka, anunció que la capacidad total instalada de las 12 desaladoras de agua de mar existentes producen 179 millones de m3 al año, a los que se suman unos 37 millones de m3 procedentes de la desalinización de agua salobre.

También afirmó que esa capacidad de producción se ha incrementado en 110 millones de m3 gracias a la finalización de dos estaciones en Safi y Jorf Lasfar, construidas por la Office Chérifien des Phosphates y con proyectos que se están lanzando o poniendo en marcha actualmente en Sidi Ifni, Tafaya, Dakhla y Casablanca.

El objetivo es contar con veinte desaladoras a pleno rendimiento para 2030.

Trasvases

El otro método para optimizar la distribución de los recursos hídricos en todo el territorio y mitigar el estrés hídrico del país magrebí es la interconexión de cuencas.

Un ejemplo es el proyecto de Interconexión de Cuencas Hidráulicas del Atlas (PIBHA), que conecta las cuencas de Haouz, Tensift, Oum Rbia y Souss-Massa. De forma que el exceso de agua de las cuencas de Haouz y Tensift se redistribuye a las regiones deficitarias, concretamente Oum Rbia y Souss-Massa, reforzando estas zonas zonas agrícolas.

trasvase marruecos

Además, se ha puesto en marcha otro gran proyecto como es la interconexión de las cuencas de Sebou y Bouregreg, cuyos primeros metros cúbicos de agua ya han llegado a Rabat. El objetivo es alcanzar un millón de metros cúbicos por día, o, lo que es lo mismo, de 365 ​​millones de metros cúbicos por año.

 

 

Redaccion AenVerde

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