Hablamos con Daniel Torregrosa, químico, bioquímico, divulgador científico y reciente ponente en Inversolar organizado por APROA, HORTIESPAÑA y FruitVegetablesEUROPE.
Nos envenenan es el título de su ponencia en el congreso Inversolar. En Almería, el sector ha sido duramente castigado por el uso de plaguicidas, ¿qué hay de cierto?
Es un prejuicio y tiene parte de certeza. Es cierto que ha habido a veces un uso abusivo de ciertos plaguicidas, porque no se conocía al 100% el efecto a largo plazo. Con lo cual si hay parte de verdad pero se exagera demasiado. Basta con buscar grandes hambrunas en la historia donde morían de hambre millones de personas para contextualizar y hablar de potencial efecto negativo de un plaguicida que te va a permitir salvar una cosecha. También se han usado plaguicidas para acabar con plagas como la malaria, entonces surge la pregunta ¿qué es preferible morir de malaria o un potencial efecto peligroso no demostrado en grandes dosis de un plaguicida?
La seguridad alimentaria de las frutas y hortalizas, ¿es incuestionable?
Decir que es incuestionable no, porque hay que cuestionarlo todo. Precisamente porque se cuestiona se llega a niveles más óptimos de seguridad. Lo que es incuestionable es que pueda haber una intoxicación porque hay unos controles brutales de la Administración, externos e internos de la propia empresa y podemos decir que vivimos en el mejor momento de la historia en cuanto a seguridad alimentaria en Almería, España y Europa.
¿Cómo podemos cambiar esta percepción negativa?
Se puede cambiar y yo siempre recomiendo a la gente que hable con los mayores de cómo era su infancia con restricciones seguramente de alimentos, e incluso en aquella época la química estaba bien vista porque se asociaba a que era lo que hacía que los niños no se murieran (llámalo vacunas, antibióticos, desinfección…).
Hay que alejarse de esos mensajes que transmiten miedo.
Todo lo que nos hable de alimentación y veamos comprometidos nuestra seguridad y salud lo vamos a escuchar con atención. Y muchas veces detrás de esos mensajes hay un lucro o una intención distinta a lo que nosotros creemos. Hay que cuestionárselo todo y que uno mismo investigue con fuentes fiables y llegue a sus propias conclusiones.
Seguro que esas conclusiones son bastante positivas respecto a la seguridad porque es la realidad.
La producción agrícola tal y como la conocemos hoy en día ¿hubiera sido posible sin utilizar plaguicidas?
No solamente eso, seguramente ni tú ni yo estaríamos vivos si no se hubieran aplicado estos modelos de producción, con sus perjuicios que también los tuvieron. Gracias a ellos se consiguió que la población accediera a la alimentación con más abundancia y sin restricciones. Se estima que los plaguicidas salvan 2/3 partes de las cosechas del mundo, eso es mucho.
Incluso ahora el mundo está pendiente de la química para la vacuna contra el coronavirus…
Sí con la vacuna que nadie creía que iba a llegar a plazo y ha llegado.
También están los que no se quieren vacunar porque no se fían…
Siempre ha habido alguien que no quería, tampoco hay que demonizar a quien diga que no, yo los entiendo. Lo que hay que darle es información y decir que los riesgos de no vacunarte van a ser peores que los de vacunarte por ti y por tu entorno. Y si se detecta cualquier efecto adverso va a salir publicado y lo vamos a saber. Eso antes no pasaba no se conocían todos los efectos adversos de los medicamentos.
El control biológico ¿es la respuesta a la reducción de plaguicidas o hay otras vías?
Está siendo la respuesta, pero no es un sistema perfecto porque sirve solo para un cierto tipo de cultivos. Yo lo veo complementario. Cuanta más reducción por supuesto que mejor pero que no le quede a nadie la duda de que son seguros. Lo que a mí no me vale como argumento es que demanden un producto con menos residuos y que luego los vea fumando, consumiendo alcohol o tomando el sol sin protección.
Lo que hay que hacer es combinar control biológico con control químico y eso lo tengo clarísimo. El biológico también tiene sus problemas a veces porque la naturaleza no es “tan maravillosa” ya que los peores venenos están en la naturaleza como el arsénico, las setas, las serpientes…
Por ejemplo, las almendras amargas contienen amigdalina que eso lleva cianuro, lo que pasa que tienes que tomarte una gran cantidad de almendras para que tenga algún efecto.
Entonces todo es peligroso en función de la dosis que se administre…
Efectivamente. Todo es peligroso y la dosis es la diferencia, pero ojo no valen tampoco mensajes como que está bien tomar una copa de vino al día. En cuanto al alcohol la dosis tiene que ser cero porque está considerado uno de los peores perjuicios para el organismo que diariamente puede tomar una persona, al igual que el tabaco. Mucho más que los residuos de plaguicidas, pero a años luz en cuanto a lo que es el riesgo a tener un problema. Porque una cosa es el peligro y otra el riesgo. El peligro es la capacidad que tiene una sustancia de provocar un daño, y el riesgo es que eso se materialice. Con lo cual comer algo que se haya escapado de la cadena de seguridad va a ser mucho menos peligroso que fumar o tomar una copa de vino o de cerveza al día.
¿Qué papel juega la comunicación en todo lo relacionado con las crisis alimentarias?
Hay un estudio curiosísimo que se ha investigado el tema de cómo cambiar esta percepción negativa del uso de químicos y parece que funciona mejor la estrategia de enseñar a la gente lo que es la toxicología básica, lo que hemos hablado de dosis/respuesta, que hablar de los beneficios que ha tenido históricamente la química con el desarrollo de vacunas, medicamentos, la cloración del agua…En Europa la esperanza de vida hace cien años era de 35 y ahora está en casi 83 años. Se ha triplicado la esperanza de vida en los últimos cien años, y entre otras cosas ha sido por consumir agua potable.


