La empresa biotecnológica Biorizon Biotech ha dado un paso importante hacia el fortalecimiento de la sostenibilidad corporativa al convertirse en una empresa del Pacto Mundial de las Naciones Unidas. Con ello, se ha comprometido a implementar los diez principios en sus estrategias y operaciones.
“Nuestros compromisos y nuestra concienciación con los Diez Principios del Pacto Mundial se ven reflejados hoy y se verán en el mañana en toda nuestra orientación empresarial”, comenta su CEO, David Iglesias.
Estos diez principios junto con los 17 objetivos globales dotan a las empresas de los valores y la visión para ayudar al sector privado a hacer la mayor contribución a las personas y al planeta.
Los Diez Principios del Pacto Mundial de las Naciones Unidas, derivados de las Declaraciones y Convenciones de la ONU, representan los valores fundamentales que las empresas deben incorporar en sus estrategias y operaciones diarias.
Los 17 Objetivos Globales son objetivos ambiciosos a largo plazo para que las empresas y otras partes interesadas trabajen para crear el mundo mejor.
¿Por qué la adhesión?
Biorizon Biotech es una empresa de biotecnología que genera alternativas productivas para garantizar una producción agrícola sostenible y respetuosa con el medioambiente. Miles de agricultores de toda España, Portugal, América Latina, Marruecos y Europa, eligen sus productos a diario por el hecho de ser una empresa que investiga y desarrolla insumos para una agricultura sostenible.
Sus procesos productivos reducen el impacto de la actividad productiva industrial sobre el clima, garantizando la biodiversidad y el ecosistema al desarrollar cultivos de microalgas de forma sostenible que se convertirán en sus propias materias primas. Maximizando las bondades de cada cepa e investigando cómo mejorar y potenciar sus efectos beneficiosos en aplicaciones para el campo.
Promueve el desarrollo económico sostenible, investigando posibles aplicaciones futuras en la producción de biofertilizantes a partir de microalgas cultivadas mediante aprovechamiento de los nutrientes en aguas residuales, procedentes de residuos agro-ganaderos, depurando estos efluentes residuales a través del cultivo de microalgas, contribuyendo de esta forma a minimizar la huella de nitrógeno.


