Australia, ese país lejano y del que rara vez nos llegan noticias, ha puesto su ojo en la Unión Europea. Un mercado de 500 millones de consumidores es atractivo a cualquiera. Por eso, recientemente, el ministro de Comercio de Australia, Simon Birmingham, ha estado negociando en Europa abrir mercado a sus productos agrícolas.
Birmingham ha explicado a la cadena EuroNews que quieren «un mejor acceso para los agricultores y empresas australianas a la UE y se protejan algunos puntos específicos para sus productores». Según el ministro de Gobierno australiano, Europa es ya su tercer mayor mercado de exportación, a pesar de los aranceles y cuotas para sus exportaciones a la UE.
Actualmente, el comercio entre entre Europa y Australia supone más de 45 mil millones de euros al año, de los que los bienes representan alrededor de 19 mil millones y los servicios, 20 mil millones de euros. Según la Unión Europea, si se concluye este nuevo acuerdo comercial, las cifras podrían aumentar en un 37% en términos de bienes y en un 8% en servicios.



