
–AGROCOLOR es de las primeras certificadoras que comenzó su andadura en Almería y en el sector de frutas y hortalizas. ¿Cómo han evolucionado las exigencias de los clientes en estos últimos 10 años?
-Agrocolor fue la primera entidad en auditar las normas de producción controlada UNE 155.000 hace más de 15 años (septiembre 1997) que posteriormente se homologaron con EUREPGAP (2000) y que actualmente son las normas GLOBALGAP. Además Agrocolor fue la primera entidad de certificación autorizada por la administración para auditar y certificar los reglamentos de Producción Integrada en Andalucía y la primera entidad de certificación acreditada por la Entidad Nacional de Acreditación (ENAC), según la normativa europea (EN 45.011) para certificar producción integrada en Andalucía y Canarias.
Las exigencias de los clientes hace 15-10 años se basaban casi exclusivamente en un control fitosanitario muy exhaustivo a través de unas buenas prácticas de cultivo y una comprobación analítica. Actualmente, esto sigue siendo necesario pero no suficiente y se busca unas buenas prácticas durante todos los procesos de producción, confección y expedición de los productos hortofrutícolas. Además se exige requisitos en cuanto a la adopción y a la aplicación de un análisis de peligros y puntos de control crítico (APPCC), en cuanto disponer de un sistema de gestión de calidad eficiente y documentado, así como un control de las normativas medioambientales para la central y productos hortofrutícolas, proceso y personal.
Cabe resaltar como exigencia en los últimos tiempos, y aún más desde la “crisis de pepino”, el incremento de control microbiológico durante todo el proceso de producción y manipulación de los productos hortofrutícolas.
– ¿Cuál es la situación o el nivel de certificaciones de calidad en el sector hortofrutícola de Andalucía ?
-Actualmente y desde hace varios años, se puede afirmar rotundamente que Andalucía es la región del mundo, junto con Canarias, donde más seguro se producen frutas y hortalizas. Esto se garantiza por los 15 años que se lleva formando, auditando y certificando en este sector, que ha dado como resultado disponer de unos efectivos productivos de frutas y hortalizas en Andalucía, Murcia y Canarias, inigualable en ninguna otra parte del mundo.
-Y de Almería, ¿seguimos siendo la zona productora que cuenta con más hectareas certificadas?
-Efectivamente, es la zona productora que certifica casi el 80% de su superficie, ya sea a través de Agricultura Ecológica, Producción Integrada, UNE 155.000 y/o GLOBALGAP.
-¿Estas certificaciones de calidad en qué se traducen desde el punto de vista comercial?
-Algunas certificaciones de calidad son actualmente requisitos para poder vender, como es el caso de GLOBALGAP (mercado de exportación) o Producción Integrada (mercado nacional). En estos casos la única “ventaja” es vender (que no es poco) la producción. Otras certificaciones como UNE 155000, BRC, IFS, LEAF, QS, AH y Nurture (antes Nature´s Choice) lo que permite a las empresas certificadas es llegar más lejos dentro de la cadena de suministro y satisfacer directamente a la parte final del eslabón comercial, como son las propias cadenas de supermercados.
-Desde su experiencia, ¿cómo valoraría el trabajo que se ha desarrollado en el sector de frutas y hortalizas de Almería?
-Para mí el trabajo ha sido brillante, pero no solo el sector de F&H de Almería sino de España. El sector nacional de F&H, a través de FEPEX ha sabido en todo momento adelantarse y ofrecer herramientas para garantizar la calidad y la seguridad de las frutas y hortalizas producidas. Desde la creación del comité en el año 1.996 para realizar el primer protocolo nacional de F&H (UNE 155000), pasando por la primera guía de APPCC en F&H, hasta las homologaciones de la norma española con los propios estándar de las cadenas de supermercados europeas, como GLOBALGAP, y homologaciones de reglamentos de Producción Integrada de las comunidades autónomas.
-¿Qué piden actualmente los mercados/clientes al sector productor y exportador a nivel de calidad?
-Ahora mismo en general se pide como requisito obligatorio para poder exportar producto hortofrutícola su certificación en GLOBALGAP ya sea directamente o a través de un esquema homologado como UNE 155.000. También comienza el mercado alemán a exigir la certificación Quality Scheme for food (QS) en producto a las empresas que exportan un volumen importante a este país..
Así mismo, para las centrales hortofrutícolas el mercado británico está exigiendo el protocolo de seguridad alimentaria British Retail Consortium (BRC) y el mercado centro europeo el International Food Standard (IFS).
Además algunas cadenas exigen la certificación de sus propios protocolos, como es el caso de Tesco (Nurture), Waitrose (LEAF) o Albert Heijn (AH).
A nivel español la certificación de producción integrada es reconocida por cadenas de supermercados nacionales y es suficiente para garantizar la calidad y seguridad de la producción agroalimentaria.
Mención aparte merece la creciente demanda anual de producto hortofrutícola certificado como orgánico, biológico o ecológico según la reglamentación europea. Como consecuencia de esta demanda, un porcentaje muy alto de empresas productoras y comercializadoras de hortalizas en Almería han puesto en marcha una sección de exportación de productos ecológicos paralelamente a implantar periodos de conversión a agricultura ecológica en multitud de cultivos protegidos bajo plástico.



