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La entrada en aplicación de la Directiva (UE) 2024/825, conocida como Directiva EmpCo, marca un antes y un después en la lucha contra el ecopostureo o blanqueo ecológico (greenwashing) en la Unión Europea.
Desde ayer, las empresas que quieran comunicar beneficios o compromisos ambientales deberán poder respaldarlos con evidencias verificables, poniendo fin a una situación en la que numerosos mensajes de sostenibilidad podían utilizarse sin una comprobación efectiva.
La nueva normativa refuerza la protección de los consumidores frente a alegaciones ambientales engañosas y limita el uso de distintivos o declaraciones que no cuenten con una base acreditable. Entre otras medidas, introduce mayores exigencias para aquellas afirmaciones relacionadas con comportamientos medioambientales o compromisos futuros de sostenibilidad.
Para Ecovalia, se trata de un avance relevante porque contribuye a incrementar la transparencia en el mercado y favorece una competencia basada en hechos demostrables.
La organización recuerda que la confianza de los consumidores debe sustentarse en sistemas de control rigurosos, información verificable y certificaciones reconocidas. La producción ecológica es el único sistema agroalimentario que garantiza su cumplimiento, contabilizando más de 60.000 empresas ecológicas certificadas en España.
Más transparencia para consumidores y operadores
La nueva regulación obligará a respaldar con pruebas verificables aquellas alegaciones relacionadas con beneficios ambientales, sostenibilidad o futuras mejoras en el desempeño medioambiental de empresas y productos.
Las afirmaciones sobre objetivos futuros deberán estar acompañadas de planes concretos, mecanismos de seguimiento y procedimientos de verificación independientes.
Este nuevo escenario supone un cambio especialmente significativo para aquellas estrategias de comunicación que han recurrido a términos o mensajes ambientales sin aportar evidencias que los sustenten.
El objetivo de la normativa es proteger a los consumidores y garantizar que reciben información clara, fiable y transparente sobre el impacto ambiental de los productos y las empresas, evitando mensajes que puedan resultar confusos o engañosos.
La producción ecológica certificada
Ecovalia destaca que la producción ecológica se desarrolla bajo un marco normativo específico de ámbito europeo y sistemas de certificación que garantizan el cumplimiento de requisitos sometidos a control. Con el Reglamento UE 2018/848, el sector ecológico certificado ya supera los estándares que la propia normativa establece.
No obstante, la organización considera que la futura adaptación de la Directiva europea a la legislación española representa una oportunidad para reforzar el reconocimiento expreso de la producción ecológica certificada dentro de las prácticas ambientalmente reconocidas. Por este motivo, ha trasladado una propuesta al Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 durante el proceso de transposición normativa.



