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La higiene rural no es una moda ni una obligación, es una forma de trabajar asumida con convicción por quienes creen que una buena gestión de residuos es esencial para la agricultura y el medio ambiente. Agricultores como Álvaro Godoy aplican prácticas responsables desde hace años, mientras técnicos como Rosa García, desde COEXPHAL, acompañan al sector en ese compromiso cotidiano por un campo más limpio y eficiente.
Rosa García, técnico del Departamento I+D+i de COEXPHAL
¿Qué prácticas de higiene rural considera imprescindibles en un invernadero de
agricultura convencional?
En las explotaciones agrícolas convencionales, especialmente en invernaderos, la correcta gestión de residuos es clave para garantizar la higiene rural y cumplir con la normativa ambiental. Existen dos tipos principales de residuos: los orgánicos, como
restos vegetales, y los inorgánicos, como plásticos y envases. Los restos vegetales deben gestionarse adecuadamente para evitar plagas, contaminación y sanciones. Una práctica sostenible y beneficiosa consiste en triturarlos e incorporarlos al suelo como enmienda orgánica, lo que mejora la fertilidad del terreno y reduce el uso de fertilizantes químicos. Para ello, es necesario retirar previamente las rafias plásticas, que deben ser llevadas a gestores autorizados o reutilizarlas.
Hay novedades en cuanto a las rafias plásticas…
Sí, a partir del 1 de septiembre, las plantas de tratamiento de residuos vegetales no aceptarán restos mezclados con rafias plásticas. Por ello, se recomienda el uso de rafias biodegradables o compostables, lo que facilitará el compostaje y mejorará la imagen del sector agrícola, especialmente en la provincia de Almería.
En referencia a los residuos inorgánicos, ¿cuál es la forma correcta de proceder?
Los residuos inorgánicos, como envases de productos químicos y plásticos agrícolas, deben entregarse limpios, clasificados y separados por tipo en centros autorizados. El agricultor debe verificar que el gestor de residuos esté legalmente autorizado y conservar el albarán de entrega para asegurar la trazabilidad y evitar vertidos ilegales. Estas medidas no solo aseguran el cumplimiento normativo, sino que
también promueven una agricultura más sostenible y profesionalizada.

¿Qué estrategias se utilizan para capacitar o sensibilizar a los agricultores y trabajadores sobre higiene rural?
La formación y la concienciación son clave para que los agricultores comprendan que los residuos generados en el campo, como los restos vegetales y los plásticos agrícolas, no son basura, sino recursos reutilizables. Si se gestionan correctamente, los restos vegetales pueden transformarse en compost o biofertilizantes naturales, mientras que los plásticos, una vez limpios y separados, pueden reciclarse para crear
nuevos materiales.
Álvaro Godoy, agricultor Dunamar
¿Nos puede describir su finca?
Nos encontramos en Dalías, en una finca de dos hectáreas donde el cultivo principal es el pimiento. La tierra ahora tiene un abono en verde que compostamos, el pimiento también se compostó antes y normalmente un año pongo abono
verde y otro año incorporo el estiércol.
¿Cómo gestiona los residuos agrícolas (plásticos, envases, restos de cultivo)?
El plástico de cubierta, que se renueva cada tres o cuatro años, es retirado por un gestor autorizado mediante un brazo mecánico y trasladado a la planta correspondiente. Otros materiales, como el plástico negro de acolchado o el utilizado en la solarización —método elegido frente a los tratamientos químicos—,
se reutilizan durante varias campañas para prolongar su vida útil. La rafia y la goma de riego, cuando dejan de ser funcionales, se entregan en la planta de reciclaje de Dalías, donde el tratamiento no tiene coste para el agricultor. Los envases de productos fitosanitarios también se separan y se depositan en el punto SIGFITO habilitado en el almacén de suministros.

¿Qué destino tiene la rafia al finalizar el ciclo del cultivo?
Pues nosotros lo que hacemos es extraer la rafia del cultivo, la hacemos unos ovillos y la metemos en una saca y nos la llevamos a la planta de reciclaje. El cultivo luego se tritura, llevamos ya 25 años haciéndolo, primero con rotavator, y luego salieron
las trituradoras y creemos que es algo muy bueno para el suelo. El tener un 5 o 6% de materia orgánica es fundamental. Los invernaderos de Almería tienen a lo mejor el 1% y sería bueno que la incorporaran al suelo. Algunos compañeros ven algún problema en triturar esas plantas porque creen que van a ensuciar la arena y eso es una cosa que te tienes que acostumbrar.



