Investigadores químicos del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) han creado un pequeño sensor que puede detectar el gas etileno, que despiden las flores cuando florecen y las frutas y hortalizas en su maduración, y en concentraciones tan bajas como 15 partes por billón.

El sensor, realizado con cilindros semiconductores llamados nanotubos de carbono, podría usarse para monitorear frutas y verduras a medida que se envían y almacenan, lo que ayuda a reducir el desperdicio de alimentos, según ha comentado Timothy Swager, profesor de química en el MIT.
«Existe una necesidad de una mejor gestión de los alimentos y la reducción de su desperdicio», ha afirmado Swager. «A las personas que transportan frutas y verduras les gustaría saber cómo les está yendo durante el tránsito, y si necesitan tomar medidas para mantener el etileno en bajos niveles en ese traslado».

El etileno es producido por la mayoría de las plantas, que lo usan como una hormona para estimular el crecimiento, la maduración y otras etapas clave de su ciclo de vida. Los plátanos, por ejemplo, producen cantidades crecientes de etileno a medida que maduran y se vuelven marrones, y las flores lo producen a medida que se preparan para florecer.


