Daniela Ciungu, llegó a España sin papeles hace 18 años años. Hoy, Daniela es agricultora socia de Coprohníjar con un invernadero que tiene alquilado para cultivo ecológico. Ella misma nos cuenta su historia.
¿Cuánto tiempo lleva en España y en Almería?
Llegué hace 18 años desde Rumanía. Vine muy joven, con mucha ilusión y con muchas ganar de trabajar y ayudar a mi familia. No tenía la documentación necesaria para trabajar. Empecé trabajando en la agricultura, luego pasé a la hostelería y volví de nuevo a la agricultura trabajando en los almacenes de manipulado. Tengo que destacar que con todas las personas con las que he trabajado me han ayudado y he aprendido muchísimo y siempre les estaré agradecida.
¿Por qué vino a Almería y no a otra parte país?
La pareja que tenía entonces estaba aquí trabajando. Llegó un año antes que yo. Tenía mucha ilusión. Creía que esto era una especie de paraíso con naranjos en las calles.
¿Cómo pasa de ser trabajadora a empresaria agrícola?
Fue por pura casualidad. Ha sido una oportunidad que se me ha ofrecido porque la persona que era dueña de esta finca falleció y la familia y yo llegamos a un acuerdo para alquilarles el invernadero. También pude acceder a una ayuda del Gobierno para hacerme cargo en régimen de alquiler. Hace ya casi dos años que tengo alquilado el invernadero.
¿Qué superficie tiene y qué cultiva?
El invernadero tiene algo más de 18.000 metros cuadrados. Mi explotación es ecológica. Ahora mismo cultivo tomate Cherry en ecológico. Tengo 4 personas contratadas con las que trabajo al mismo nivel que ellas.
¿Cómo decidió optar por esta agricultura y qué opina de este modelo?
Cuando me hice cargo del invernadero, ya era ecológico. Yo simplemente he mantenido esta modalidad de cultivo. Pienso que todos deberían hacer ecológico porque es una agricultura que merece la pena. Mi pareja me ha ayudado mucho y sigo aprendiendo día a día. Realmente es fácil. Hay que estar muy pendiente del cultivo, pero merece la pena. Es verdad que tiene los costes un poco más altos que la agricultura convencional porque en una superficie tan grande hay que echar muchos insectos depredadores para controlar las plagas pero se puede hacer, solo hay que tener voluntad.
¿Cómo ve el fenómeno de la inmigración en Almería y en la horticultura?
Es un tema muy complicado. Es un asunto que hay que ver con lógica y ser empático. ¿Por qué? Pues porque la gente de otros países (como yo misma hice en su día) no viene aquí y deja su país y su familia por gusto. También digo que no se debe estar sin papeles. Yo entiendo que el agricultor es empático y cuando un inmigrante sin documentación viene a pedirle trabajo, para ayudarle y para que pueda comer, le da trabajo, aunque sabe que es un grave problema para él. Este tema se tiene que arreglar de una forma u otra. Creo que, aunque no se tenga el derecho de residencia, se tendría que dar el permiso para poder trabajar, aunque solo sea durante el tiempo que dure el contrato de trabajo, limitando su estancia al periodo de duración del empleo. Luego tiene que retornar a su país.
¿Qué valoración podría hacer de aquellos que critican nuestro modelo agrícola y hablan de explotación laboral?
Personalmente me duele mucho cuando veo documentales y reportajes de otros países y hablan mal de esta zona, acusando a los agricultores de explotadores. Se desconoce lo que realmente está ocurriendo aquí.
El tema de los agricultores es muy complicado. Hay que mejorar la situación de los costes. A los agricultores le pagan miseria por su trabajo. Precios que no cubren los gastos. Hay que ayudar al agricultor y a la agricultura porque es el auténtico motor de la economía de esta zona.
¿Cómo ve el futuro?
Pues el futuro va a ser muy blanco o va a ser muy negro. Dependerá de cómo se ayude a los agricultores para poder mantener sus fincas, si no se consigue, será una ruina completa para todos.



