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Entrevista a José Miguel Mulet, catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad Politécnica de Valencia.
PREGUNTA: En el Congreso InVerdadero habló sobre las nuevas técnicas genómicas, ¿qué beneficios tendrán para la agricultura?
RESPUESTA: El principal beneficio es que el desarrollo de una nueva variedad se va a acelerar, se obtendrá en menos tiempo y de forma más precisa, con lo cual se va a reducir también el tiempo de respuesta a cualquier nueva plaga o condición impuesta por el cambio climático o por cualquier cuestión relacionada con la demanda de los consumidores.
P. Parece que la UE las aceptará finalmente, aunque con limitaciones ¿Por qué está costando tanto que aporta beneficios para todos?
R. Porque la UE siempre es muy reacia a cualquier avance tecnológico que beneficie a la agricultura. Ya lo vimos con los transgénicos, que nos ha costado perder competitividad en el campo. Esa experiencia ha servido para en esto no cometer en el mismo error, pero aún así estamos recibiendo el bloqueo de los de siempre, de los partidos verdes, y de determinados sectores que han hecho que esta ley, que en un principio iba a ser bastante amplia, cada vez se ha ido estrechando, pero todo indica que saldrá adelante, aunque más limitada de lo que hubiéramos deseado.
P. Se prodigan los mitos, bulos y leyendas en la agricultura de invernadero, ¿qué hace falta para que se entienda que este modelo de producción es de los más
sostenibles, además de congresos como éste?
R. Creo que la mejor prueba de sostenibilidad de este sistema es que ahora mismo está proveyendo de hortalizas a toda Europa. En el momento en el que este sistema no funcione no podríamos dar de comer a millones de personas como estamos haciendo; y sobre todo, que lo estamos haciendo muy asequible para el consumidor final, lo que indica que el sistema además es muy eficiente.
P. Usted es científico y divulgador, que lleva años peleando contra los mitos de la alimentación. ¿Por qué es más fácil que triunfe un bulo, especialmente en el sector agroalimentario, que una verdad?
R. Porque la gente, la mayor parte de la población europea es urbana, y creen que los tomates nacen en el supermercado, no conocen bien la cadena de valor, y Europa, después de superar la posguerra y las crisis, vive en una situación alimentaria ideal en el que no se pasa hambre, y en la que prácticamente todo el mundo tiene acceso a la comida.
Cuando una necesidad básica está solucionada es cuando entran los mitos. Tenemos el ejemplo de las vacunas. Cuando vino la crisis de la Covid había mucha gente antivacunas, pero luego se miran los números de vacunación y se vacunó hasta Miguel Bosé, digan lo que digan. Con esto pasa lo mismo. Mientras haya comida en los supermercados proliferarán los mitos. En el momento en que esa comida no llegue a los supermercados, a la gente se le pasará la tontería.

P. Y a este modelo de producción de invernadero, que es eficientísimo con el agua y usa la energía solar como fuente de energía se le ataca mucho. ¿Por qué?
R. Se le ataca mucho porque siempre es fácil crear un enemigo -pasó con los transgénicos creando un malo de película que era Monsanto y aunque no exista desde hace 10 años el ecologismo le sigue nombrando porque se ha quedado sin argumentos. Con los invernaderos, quizás parte de la culpa -igual que con los transgénicos parte de la culpa fue de las empresas que no supieron comunicar bien lo que hacían- pues quizás aquí deben ser los invernaderos los que tienen que contar lo que están haciendo porque lo están haciendo muy bien. Porque en el momento en el que tu no cuentes lo que haces, te lo va a contar el que tienes enfrente, y cosas que no tienen porque ser verdad.
P. El congreso InVerdadero lleva como lema Sostenibilidad real sin postureo… ¿Qué de tanto postureo hay en este tema?
R. Pues, porque últimamente la gente se piensa que lo de sostenible es una etiqueta, o que una etiqueta que ponga ecológico u orgánico ya es sostenible. Eso no es así. Sostenible es tener tomates todo el año y a un precio que se pueda ac-
ceder a ellos. Eso es sostenible.
P. Hemos visto protestas de agricultores por toda Europa por unas políticas hechas para ellos pero sin ellos. Hay elecciones, se viene una nueva etapa ¿Cambiará algo?
R. Espero que sí, porque en el momento en que no se pueda hacer producción agrícola porque la normativa que impone la Unión Europea sean tan estricta, será cuando la gente se dará cuenta de que la comida hay que producirla y necesitamos un marco legal que nos permita seguir trabajando. Yo espero que cambie algo. De hecho ya hemos visto que la UE ha tenido que retirar la propuesta de prohibir prácticamente todos los insumos agrícolas.
P. Si no se coloca al sector agrario europeo en el lugar que le corresponde, ¿Serán otros quien lo ocupe?
R. Yo espero que no, porque Europa ha vivido acomodada, ya que mientras establecía una serie de normas ambientales, algunas justificadas y otras no, mientras colocaba los límites, lo que ha ocurrido es que muchos empresarios europeos lo que han hecho es producir fuera de Europa y así solventando esos límites o regulaciones. Hasta ahora Europa iba a comprar a terceros países y le venden, pero ¿qué pasará el día que esos terceros países digan que venden a China, India o Rusia que pagan más caro? Si Europa pierde la capacidad de alimentarse a sí misma, el futuro no pinta nada bien, así que esperemos no llegar a ese punto.



