Seguimiento a las pruebas de acolchados del proyecto REINWASTE

Recientemente los técnicos responsables del proyecto REINWASTE visitaron  los ensayos de las pruebas piloto en Motril (Granada) y en La Mojonera (Almería) .

Miembros del equipo participante en los ensayos piloto de REINWASTE. IFAPA Camino de Purchil (Granada), IFAPA La Mojonera (Almería), COEXPHAL, ECOGESTIONA y AGAPA (Coordinador de proyecto).

El proyecto REINWASTE (de las siglas en inglés “Reconstrucción de la cadena de suministro de alimentos probando soluciones innovadoras para conseguir cero residuos inorgánicos”) comenzó en abril de 2018 como una iniciativa de la segunda convocatoria del Programa de Cooperación MED 2014-2020. Este proyecto pretende que los residuos inorgánicos generados en los sistemas agroalimentarios (tanto procedentes de la agricultura como de la industria) se gestionen respetando al máximo nivel posible los principios de la economía circular. Uno de los clústeres que conforman este proyecto es el sector agroalimentario de los productos hortícolas de Andalucía (España).

De los cinco pilotos que se están ejecutando, dos de ellos corresponden a prácticas agrícolas, uno enfocado a testar diferentes tipos de acolchados en suelos y otro prueba dos rafias biodegradables. Como es sabido, el acolchado cumple varias funciones, entre ellas, mantiene la humedad del terreno, potencia la vida microbiana (facilitando la interacción entre la planta y los microorganismos), reduce la propagación de malas hierbas y estabiliza la temperatura de las raíces de las plantas. Los acolchados que se han venido utilizando de forma tradicional son de LDPE (polietileno de baja densidad), y presentan el gran inconveniente de que, al terminar el ciclo productivo, se retiran. Pero la gran mayoría de las veces, estos materiales se fragmentan de manera muy parcial, incorporando trozos de plástico al suelo, que tardarán muchos años en descomponerse. En otras ocasiones, al finalizar el uso de estos acolchados, existiría la posibilidad de su reciclado, pero al tratarse de materiales muy finos y en muchas ocasiones “contaminados” con restos de suelo y plantas, se hace muy difícil su gestión.

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Por ello, el proyecto REINWASTE está testando la utilización de dos tipos de acolchado, para compararlo con el LDPE (control):  acolchado plástico biodegradable en suelo y acolchado plástico compostable (ambos de origen parcialmente vegetal). De esta manera, se evalúa, la resistencia de dichos materiales para cumplir su papel hasta el final del ciclo productivo, así como su capacidad de degradación de manera totalmente natural (Ver abajo). Se han delimitado 23 superficies de control de 1 m2 (uno para cada hilera) para su seguimiento. Con una frecuencia mensual se hace una inspección visual para determinar el grado de deterioro de los materiales, con respecto al momento de su instalación y con respecto al control.

Ensayo piloto sobre acochados en La Mojonera (Almería): (a) acolchado plástico biodegradable en suelo; (b) acolchado de polietileno de baja densidad (convencional, control); (c) acolchado plástico biodegradable en suelo y (d) acolchado plástico compostable.

Rafias biodegradables

En el otro ensayo piloto en ejecución (Ver abajo), se evalúa, del mismo modo, la resistencia y la capacidad de biodegradación de diferentes hilos de entutorado, comúnmente llamados rafias. Estos elementos de entutorado cumplen las siguientes funciones en el cultivo:  aumentan la circulación del aire entre el follaje, levantan la planta evitando que las flores y frutos estén en contacto con el suelo húmedo, lo que disminuye la incidencia de enfermedades fúngicas, evitan que los frutos al crecer se manchen, previenen el daño por pisoteo durante las labores e incrementan la calidad y producción del cultivo.

Ensayo piloto de hilos de entutorado (Motril, Granada): (a) hilera de plantas con hilos de entutorado; (b) rafia de yute; (c) rafias en ensayo y (d) entutorado tradicional con hilo de polipropileno.

La problemática que se genera con el uso de la rafia, es que, tras la finalización del ciclo de cultivo, las plantas se retiran y estos restos vegetales se llevan a planta de compostaje. Si la rafia no se ha eliminado previamente de manera minuciosa (con la mano de obra que ello implica), existirán restos de ésta en el material vegetal, lo que, la mayoría de las veces provoca el rechazo de éste por parte de la planta compostadora.

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En este ensayo piloto se está evaluando dos tipos de rafia alternativa, para compararla con la rafia comúnmente utilizada (de polipropileno):  rafia de origen 100% vegetal (hecha de yute) y rafia mixta biodegradable de origen vegetal con un porcentaje de polímero sintético. Los objetivos de este ensayo son similares en su base al anteriormente citado:  evaluar la resistencia al soporte del peso de las plantas hasta el final del ciclo de cultivo y, posteriormente estudiar su capacidad de biodegradación y compostabilidad.

Los resultados de estos ensayos supondrán una mayor aproximación de la horticultura a los principios de la economía circular, contribuyendo a la consecución de una agricultura más sostenible desde el punto de vista social, económico y medioambiental. 

Redaccion AenVerde
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