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Se trata de uno de los proyectos que está desarrollando el centro tecnológico ITENE para la obtención, estabilización y formulación de compuestos bioactivos a partir de restos de aguacate, tomate o uva, entre otros.
Su nombre, IMPULSO, y está financiado por el Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial (IVACE+i) con fondos FEDER.
Su objetivo: impulsar la incorporación de estos nuevos ingredientes en sectores clave como la cosmética y la fabricación de detergentes basándose en la economía circular.
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De esta forma, se aprovecha el alto potencial de los compuestos que se encuentran en los subproductos agrícolas e industriales, como nutrientes, aditivos o sustancias bioactivas, favoreciendo una mayor sostenibilidad y eficiencia en el uso de recursos.
“Actualmente, la industria demanda ingredientes de origen vegetal, naturales y sostenibles, que ofrezcan eficacia comprobada y estabilidad en formulación. En este contexto, uno de los retos clave es desarrollar sistemas avanzados de formulación que permitan proteger y liberar de forma controlada estos compuestos bajo condiciones específicas, garantizando su funcionalidad y adaptabilidad a productos finales”, explica Annabel Serpico, responsable del proyecto en ITENE.
Serpico incide en que “a pesar de que existen iniciativas de valorización de subproductos, muchas se limitan a la extracción de compuestos sin validar su eficacia ni viabilidad comercial, lo que dificulta su integración en la industria. Por ello, es fundamental aplicar un enfoque integral que abarque todo el ciclo de valorización, desde la caracterización y optimización de procesos hasta la validación de la bioactividad y el cumplimiento normativo de los ingredientes resultantes”.
Líneas de actuación
La iniciativa, que se ejecuta desde marzo de 2025 hasta junio de 2026, se estructura en tres líneas de actuación. En primer lugar, la obtención de estos compuestos bioactivos presentes en los subproductos agroalimentarios, seguidamente se trabaja en la optimización de la formulación y estabilización de estos compuestos y, finalmente, se escalarán estos procesos para su aplicación en los sectores de la cosmética o la detergencia.
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Para ello, el proyecto incorpora tecnologías como la extracción, hidrólisis, fermentación y estabilización con el objetivo de desarrollar ingredientes funcionales de alto valor añadido. Entre ellos, se incluyen compuestos con propiedades biorrepelentes y antimicrobianas de origen natural, especialmente dirigidos al sector de la detergencia. Así como ingredientes innovadores para cosmética como probióticos, postbióticos y parabióticos obtenidos mediante procesos biotecnológicos a partir de fuentes sostenibles.



