Productores de semillas y plantas, preocupados ante el cierre de fronteras

La disponibilidad de las semillas y plantas está garantizada y no se esperan problemas de abastecimiento. Pero en el aire de las empresas del sector flotan algunas preocupaciones de cara al futuro. Una de ellas tiene que ver con los ensayos que se necesitan para registrar nuevas variedades y que han de llevar a cabo los centros oficiales de investigación, en este momento escasos de recursos a causa del confinamiento que exige el estado de alarma nacional. Como apunta José Antonio García de Tejada, director de operaciones de Euralis Semillas, “no se pueden detener los programas de mejora vegetal porque perderíamos un año en el desarrollo de nuevas variedades y eso afectaría directamente a los agricultores”.

También existe el temor a que el confinamiento restrinja el movimiento y la distribución de semillas y plantas, y que eso paralice o disminuya la investigación y condicione la producción futura. Este riesgo no afecta tanto a la experimentación y desarrollo de nuevas variedades en el territorio de la UE, como al intercambio con países extracomunitarios, indispensable para los procesos de investigación, y que actualmente se encuentra limitado a causa de los cierres fronterizos.

El movimiento internacional sin restricciones de semillas resulta fundamental para garantizar la seguridad alimentaria y poder implementar nuevas variedades. Desde la Federación Internacional de Semillas (ISF) se advierte de que “cerrar las fronteras o incluso ralentizar el movimiento transfronterizo de semillas podría crear un problema significativo en la cadena de suministro”.

Una tercera amenaza tiene que ver con los certificados necesarios para la exportación, que dependen de los análisis previos que ha de realizar el Instituto Nacional de Investigación de Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA), y que resultan preceptivos. “Muchas autoridades están operando con normalidad, y agradecemos el esfuerzo que están haciendo, ya que en estos momentos es necesario que todas estén muy activas. Si las autoridades se demoran a causa del confinamiento, o la Administración no es suficientemente ágil en la expedición de los certificados que autorizan la exportación o importación, el flujo internacional de semillas se puede restringir y con él la producción de alimentos a medio plazo”, apunta Julián Arnedo, presidente la Asociación Nacional de Obtentores Vegetales (ANOVE). Su secretario general, Antonio Villarroel, subraya que “flexibilizar los procesos administrativos también puede tener efectos muy positivos; para ello es importante valorar el compromiso, la madurez, experiencia y honestidad que el sector viene demostrando desde hace muchos años, y apostar por la confianza mutua”.

Julián Arnedo, presidente de ANOVE, pone la vista en el futuro inmediato: “Nuestra responsabilidad tiene que atender también al día después, cuando salgamos de esta situación extraordinaria: ya hay agricultores que están sembrando con la vista puesta en ese día, y por eso es esencial que puedan disponer ahora de las semillas y plantas para poder garantizar la próxima campaña”. Subraya que la semilla es clave para garantizar el suministro de alimentos: “Sin semillas y plantas no hay cultivos y, sin cultivos, las frutas y hortalizas no llegarían a los hogares; tampoco el pan, ni el aceite, ni la carne que depende de los piensos para animales”.

Redaccion AenVerde
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