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“No sabemos bien a dónde vamos, pero las reglas del juego están cambiando a grandes pasos y un desliz no tendrá solución”

fernando cocho

Aprovechamos su paso por la Jornada sobre Agricultura Sostenible y Alimentación Saludable de la Cátedra Primaflor-UAL para entrevistar a Fernando Cocho, fundador de la consultora H4dm y experto en inteligencia económica, sobre las consecuencias económicas de los conflictos actuales y las ventajas y riesgos de las nuevas tecnologías. Aprovec

La geopolítica o los conflictos más cercanos que nos afectan crecen…Ucrania, ahora Israel… Sin pretender ser futurólogos ¿Hacia dónde vamos?

Ortega decía qué no sabemos lo que nos pasa (no tenemos palabras para definir y por tanto comprender el mundo que vivimos y dar respuestas) y eso es lo que nos pasa. Está claro que el mundo que viene hace tiempo que lo habíamos olvidado, se parece a los años 60-70 del siglo pasado, pero los escenarios son más complejos: no hay dos potencias hegemónicas, si no que ahora hay varias en lucha, EEUU está en decadencia y no se lo puede permitir, China crece a ritmos increíbles y controlará en breve la mitad del mundo, Rusia y sus aliados, y los BRICS ahora ya no son potencias de segundo nivel y están mirando su parcela de poder.

No sabemos bien a dónde vamos, pero las reglas del juego están cambiando a grandes pasos y un desliz no tendrá solución.

Vivimos en una sociedad en crisis permanente de la que no hay salida clara ya que nadie quiere dejar de contar en el mundo y las nuevas alianzas, hasta que se consolide la geopolítica (y eso sería deseable) la incertidumbre es máxima.

Al final quieres que el mundo pare para saber quién manda ahora y cuáles son las nuevas reglas. Creo que de no serenarse el ámbito internacional cualquier cosa es posible, no por ser catastrofista, sino porque no se ve una salida clara que contente a nadie.

Estos conflictos políticos afectan a la economía, a los mercados…Ucrania ha provocado inflación… el conflicto de Israel y Hamas si se extiende ¿podría asemejarse a la crisis del petróleo de 1973?

Sí, pero más grave, puesto que los países o contendientes tácitos o explícitos ya no son pocos y con poco peso o poder económico, o sin alianzas con algún grande.

En Almería, el sector de frutas y hortalizas es muy competitivo, pero está perdiendo cuotas de mercado frente a países como Turquía, Marruecos… ¿El citado conflicto puede afectar en acentuar ese diferencial? ¿Puede Europa abastecerse más de esos mercados, más baratos, aun poniendo en riesgo la seguridad alimentaria?

No del todo. El diferencial depende del no cumplimiento de las reglas por los países emergentes que están apoyados (o chantajeando con su apoyo) a las potencias más grandes.

Y no debería Europa abastecerse de esos mercados más baratos porque es matar a las industrias nacionales (en el caso de España es gravísima la situación y la inacción de las administraciones nacionales y europeas).

Además, el factor de calidad que se exige y de control de la cadena alimentaria es algo a lo que no se debe renunciar. Porque una vez hundidas las industrias europeas, las del exterior ya no serán tan baratas.

Cambiemos de asunto: La tan traída y llevada Inteligencia Artificial… ¿Estamos siendo capaces de entender y aceptar los posibles cambios que está suponiendo este salto tecnológico?

No, no los comprendemos porque no hay cultura tecnológica y no se sabe integrar las nuevas tecnologías de IA de una forma adecuada, ya sea en el ámbito educativo, en el industrial, o incluso en el sanitario. El salto se está dando, y para no quedarnos atrás debemos hacer los deberes que no hemos hecho como país en 20 años; no porque nos falten capacidades, sino por problemas políticos, dependencias del exterior, el no fortalecimiento transversal de industrias que generaran valor propio exportable.

fernando cocho
Fernando Cocho durante su intervención en la jornada de Primaflor.<b>

De forma individual y puntual sí lo podemos hacer, pero se requiere una tarea colectiva para que un país suba en el índice de crecimiento y reconocimiento internacional. Cada gobierno deshace lo del anterior y comienza desde cero y no siempre Europa va a subvencionar nuestros atrasos por no hacer los deberes bien.

Y hablando de lo tecnológico… Los delitos cibernéticos se multiplican, y ya no sólo tienen en sus objetivos a las grandes empresas o los gobiernos ¿Estamos seguros?

Si y no. Aquí las administraciones y algunas partes empresariales sí han realizado sus deberes, pero no hay cultura de seguridad informática, ni de seguridad o inteligencia económica. Los expertos que tenemos son de primer nivel, pero mal financiados y sin recursos acordes a lo que significa ser una potencia media; además vamos muy atrasados en digitalización y cultura informática o de protección ante los ciberdelitos a nivel social.

No se pueden tapar todos los agujeros si los de dentro no ayudan. Esto significa concienciación, apoyo financiero, y de nuevo una tarea colectiva de apoyo mutuo entre territorios y administraciones. Haciendo la guerra por nuestra cuenta y de forma cainita no se logra vencer esos problemas.

¿Qué recomendaría a las empresas como las que trabajan en comercio exterior y exportaciones como las hortofrutícolas?

Que se pongan ya las pilas y hagan prospectiva, que hagan vigilancia tecnológica, que se unan en clúster o centros sectoriales o comunidades empresariales con intereses compartidos, que inviertan y aprendan inteligencia económica y que dejen de ser comerciantes para convertirse en empresarios.

Potencial hay, pero nos puede el peso del pasado y de las decisiones cainitas. Que hagan lobby, y que luchen unidos, cediendo un poco todos en algo para ganar todos en conjunto.

No hay otro camino.

Redaccion AenVerde

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