Los insectos polinizadores generan 2.400 millones de euros anuales en la agricultura

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Su valor no es solo medioambiental sino también económico. Así lo ha puesto de manifiesto la Conferencia sectorial (Ministerio para la Transición Ecológica y comunidades autónomas) al aprobar la Estrategia Nacional de Conservación de Polinizadores, un documento que incluye un diagnóstico y 37 medidas para avanzar en la recuperación de estas especies, encargadas de la polinización del 78% de las flores silvestres y del 84% de los cultivos de la Unión Europea.

Pese a su importancia, las poblaciones de polinizadores se han reducido drásticamente en los últimos años y la Estrategia planteada sitúa seis áreas de acción: Conservación de especies amenazadas y sus hábitats, promoción de hábitats favorables, mejoras en la gestión y reducción de los riesgos derivados de plagas, patógenos y especies invasoras; reducción del riesgo derivado del uso de productos fitosanitarios, apoyo a la investigación y finalmente, acceso a la información y divulgación sobre su papel en la conservación de la biodiversidad y de actividades económicas como la agricultura.

Estas poblaciones prestan un servicio ecosistémico esencial valorado, en el caso del sector agrícola español, en unos 2.400 millones de euros anuales.

Entre las 37 medidas propuestas para la recuperación de los polinizadores se encuentra la identificación y conservación de las poblaciones más amenazadas; la implementación de infraestructuras verdes para conservar especies y hábitats; la integración, en el marco de los Programas de Desarrollo Rural, de acciones específicas relacionadas con la conservación de los hábitats de los polinizadores en el contexto de la actual Política Agrícola Común (PAC); la mejora de hábitats naturales y seminaturales en entornos agrícolas a través de las prácticas beneficiosas para el clima y el medio ambiente en el contexto de la actual y la futura PAC; la promoción en apicultura de la raza autóctona Apis mellifera iberiensis para la conservación de la diversidad genética; y la promoción de sistemas que minimicen la exposición de los polinizadores a los productos fitosanitarios, evitando su dispersión y afección a franjas de vegetación no objetivo del tratamiento.

La Estrategia Nacional para la Conservación de los Polinizadores atiende a todos estos antecedentes e incorpora los compromisos relevantes en esta materia de la nueva Estrategia de la UE de Biodiversidad a 2030 y de la Estrategia de la UE de la Granja a la Mesa.

Redaccion AenVerde

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