Los calendarios “ignorantes” de las hortalizas de temporada

calendario de temporada

El Ministerio de Consumo insiste de nuevo este otoño en dejar “fuera de temporada” a las hortalizas de los invernaderos solares y se añade un despropósito más, el calendario de Greenpeace que las anula por completo.

Fiel a sus cerca de 35.000 seguidores de twitter, el Ministerio publicó a inicios de octubre su serie de la campaña #ComerDeTemporada, con la siguiente invitación: “En octubre dejamos atrás algunas verduras que nos han acompañado todo el verano y damos la bienvenida a las propias del otoño. #Comer de temporada respetando el ciclo de crecimiento de los alimentos y nos permite aprovechar al máximo sus propiedades”.

E insiste este mes anulando por completo todas las hortalizas de los invernaderos solares: “En noviembre busca en tu mercado estas hortalizas… #ComerdeTemporada respeta el ciclo natural de crecimiento y nos asegura alimentos con más sabor”.

calendario temporada ministerio

Hasta ahí, todo acorde con un bienintencionado mensaje si no fuera por el error de fondo a la hora de obviar que, gracias a los invernaderos solares del sur de España, productos como el pepino, calabacín, tomate, berenjena, judía verde y pimiento responden perfectamente a la categoría “de temporada”.

Un olvido inexcusable ya que el pasado mes de marzo, el presidente de Hortyfruta, Francisco Góngora, envió una carta al ministro del ramo, Alberto Garzón, advirtiéndole del «olvido» en su campaña, al no incluir las hortalizas cultivadas bajo invernaderos solares en las zonas de Andalucía como Almería y Granada.

Es más, el principal representante de la interprofesional andaluza ha enviado una nueva misiva, acompañada esta vez de un surtido de hortalizas “de temporada” para que compruebe en persona lo saludable de las hortalizas de invernadero.

carta de Hortyfruta al ministerio

“Aprovechando el inicio de la temporada de tomate, pimiento, pepino, calabacín, berenjena y judías verdes producidas por nuestro sector andaluz, bajo invernadero solar y de una forma eficiente, segura y sostenible; me es grato obsequiarle una cesta con algunas variedades de estas verduras”, destacaba Góngora en su carta.

En ella, también vuelve a reiterarle al ministro una invitación a desplazarse hasta la zona productora: “venga a visitar nuestra zona de producción confiando en que después esté más concienciado con la realidad del campo hortofrutícola español y de su gente y así poder informar adecuadamente a los consumidores españoles”.

El calendario verde

La otra organización en apuntarse a los calendarios “de temporada” ha sido Greenpeace España, que lanzó, aprovechando el Día de la Alimentación, su particular guía de frutas y hortalizas “¡para las personas que quieren cambiar el planeta!, apostillan en su web y redes sociales.

Noticia relacionada: “Comer de temporada: barato, sano y sostenible”

Además su descarga implica dejar los datos personales a la organización, que de partida reconoce el apoyo a la campaña y unos días más tarde solicitan la membresía.

El fallo de la organización ecologista nace ya de partida en su eslogan. “Los tomates son de verano y las naranjas son de invierno”. A olvidar toca el rojo fruto en ensaladas, zumos y sabrosas tostadas desde octubre hasta junio ya que los que se encuentran en el mercado “han sido producidos ‘bajo plástico’, en invernaderos climatizados”, aseguran desde Greenpeace.

página web campaña Greenpeace

La entrada del blog de la campaña, firmado por el responsable de la campaña, Luis Ferreirim, abunda en desconocimiento y falsos mitos sobre los cultivos de invernadero. Ya de inicio, cuando entrecomilla bajo plástico, ignora que bajo el polietileno de 54.576 hectáreas en Andalucía (Almería concentra el 59% de la superficie total con 32.234 hectáreas, existen ya cerca de 5.000 de ellas certificadas con el sello ecológico, sin desmerecer las cerca de 10.000 hectáreas de producción integrada, en las que prima el uso de insectos beneficiosos para hacer frente a las plagas.

Además, la campaña de Greenpeace incurre en otro de los falsos mitos que planean sobre la agricultura de los invernaderos del sur al asegurar que para lograr estas hortalizas “se usan combustibles fósiles, como el gas para calentar los invernaderos”.

Desconocen en Greenpeace que en el sur de España, el grueso de la producción hortofrutícola protegida nace de los invernaderos solares, que como bien precisa su adjetivo, prescinden de energías fósiles como pueden ser los del norte de Europa.

También apuntan al abuso de fertilizantes, cuando su empleo es cada vez más residual. Actualmente, y sólo en Almería, el control biológico está implantado en el 80,6% de la superficie invernada hasta alcanzar las 26.035 hectáreas, según los datos de la Consejería de Agricultura referentes a 2021.

La guía-calendario de Greenpeace califica además a los invernaderos de “desastre ecológico” insistiendo de nuevo en una nota aclaratoria en su gran uso de energía, los fertilizantes y plaguicidas y la gran demanda de agua.

Otro falso mito, ya que desde hace mucho tiempo los productores de invernadero entienden lo valioso del agua y como son ejemplo de su uso eficiente, ya que Almería consume la mitad de agua que la media del resto de agricultura española, con una huella hídrica hasta 20 veces menor. Mientras en la agricultura de España el consumo es de 844,69 metros cúbicos per cápita, en Almería es de 44,14, según el estudio Contribuciones económicas, sociales y medioambientales de la agricultura intensiva de Almería”, publicado por Cajamar.

Atrevida es la ignorancia, afirma el dicho popular, incluso osada al desconocer un sistema de producción agrícola de los más sostenibles del planeta, modelo y ejemplo el mundo.

 

Redaccion AenVerde

info@aenverde.es

Sin comentarios

Deja una respuesta