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La Unió Llauradora denuncia que el sistema europeo de alertas en alimentos RASFF detecta al cierre de 2024 un total de 892 rechazos de productos hortofrutícolas de terceros países con materias activas no autorizadas en la Unión Europea o por superar los Límites Máximos de Residuos (LMR) permitidos, por los 613 de 2023. Supone un aumento considerable casi del doble -concretamente del 45%- y refleja la gravedad del asunto en un contexto de reducción de los productos fitosanitarios en la UE.
Ante esta situación, LA UNIÓ propone incrementar al 50% el control de identidad y físicos a las frutas y hortalizas de los países con mayor número de intercepciones como son Turquía y Egipto. Y para que resulten efectivos reclama que se amplíe el período de estas medidas a 12 meses. Si durante este período, se observa un incremento del 5% de las alertas en algún producto, la organización plantea el cierre de las importaciones de estos países y de los productos agrícolas con restos de pesticidas no autorizados en la UE o que superen los LMR establecidos.
Carles Peris, secretario general de LA UNIÓ, indica que “no se avanza nada en la reciprocidad, las cláusulas espejo se quedan siempre en un mero anuncio pero nunca son una realidad, por lo que las autoridades comunitarias deberían plantearse su política de reducción de materias activas si no es capaz de avanzar en estos otros aspectos. Si determinadas sustancias o productos fitosanitarios son malas aquí para los consumidores, digo yo que también serán las que nos entran con los productos importados”.
Insiste en que “no puede ser que los terceros países tengan todas las ventajas del mundo a la hora de entrar con sus productos en los mercados europeos, mientras aquí nosotros hacemos esfuerzos en la reducción del uso de pesticidas que nos han provocado más dificultades para controlar las plagas y mayores costes productivos que debemos asumir, como por ejemplo el control del trips sudafricano nos ha supuesto esta campaña un aumento de los gastos del 40%”.
En Valencia
La Unió Llauradora efectúa analíticas periódicas a los productos hortofrutícolas importados que se venden en los supermercados e hipermercados de la Comunitat Valenciana. En las de este año, por lo que se refiere a cítricos, ha observado que los establecimientos valencianos son mucho más tolerantes y permisivos con las materias activas de pesticidas en cítricos importados que los de otros países de la Unión Europea. El dato es revelador: el 88% por ejemplo de los cítricos sudafricanos que se venden en supermercados españoles no se podrían vender en la mayoría de los supermercados europeos debido a sus normas más restrictivas de uso interno.
También ha detectado la presencia de materias activas de pesticidas, cuyo uso está prohibido en la Unión Europea, en uvas de mesa importadas y compradas en varios de nuestros establecimientos de la distribución comercial. La organización adquirió hace unas semanas lotes de uvas de mesa importadas y procedentes mayoritariamente de países de Mercosur en algunos establecimientos de la distribución comercial con mayor implantación en la Comunitat Valenciana y los llevó a analizar a un laboratorio homologado. Las pruebas analíticas fueron contundentes y se encontraron en supermercados e hipermercados de aquí materias activas de uva importada cuyo uso está prohibido en la Unión Europea.
Entre estas materias estaba la presencia de Famaxadona (hasta en dos muestras) y Bimentrina que tienen prohibido su empleo en el ámbito de la Unión Europea.



