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En la edición de mayo de Aenverde ‘Hablamos con…’ Sergio Fabregat, director de Expo Foodtech y Pick&Pack for Food Industry, que se celebrará los días 27 y 28 de mayo en Bilbao.
-El escenario internacional está poniendo a prueba la cadena de suministro alimentaria. ¿Qué mensaje principal quiere lanzar esta edición en medio de esta situación?
El mensaje principal es que la industria alimentaria está en un momento decisivo y que la respuesta no puede ser esperar a que el contexto se estabilice, sino anticiparse. Estamos viendo cómo las tensiones geopolíticas, los aranceles, la inflación, la presión sobre los costes, la crisis energética o el cambio climático están redefiniendo los mercados y poniendo a prueba la capacidad de reacción de las empresas. En este escenario, la producción alimentaria se ha convertido en un activo estratégico.
Por eso, en esta nueva edición de Expo FoodTech y Pick&Pack for Food Industry abordaremos cómo la competitividad del sector pasa por optimizar todos los procesos, ganar resiliencia y acelerar la transformación tecnológica. Bajo el lema Optimize Everything, Accelerate Success, la feria volverá a ser el punto de encuentro donde la industria pueda identificar soluciones reales para producir mejor, con más eficiencia, más sostenibilidad y mayor capacidad de adaptación ante un entorno global cada vez más complejo.
-Este año se pone el foco en la resiliencia de la cadena. ¿Qué palancas considera clave para que las empresas transformen estos riesgos en oportunidades reales de competitividad?
La resiliencia no es solo una cuestión defensiva, hoy en día se sitúa también como una palanca de competitividad. Las compañías que sean capaces de anticipar disrupciones, diversificar proveedores, tener mayor control sobre sus procesos y tomar decisiones basadas en datos estarán mucho mejor preparadas para competir.
Creo que hay varias palancas clave. La primera es la digitalización, porque tecnologías como laI IA, el big data, el IIoT o el blockchain permiten tener más visibilidad de lo que ocurre en planta y a lo largo de toda la cadena de valor. La segunda es la automatización, que ayuda a mejorar la productividad, reducir errores, optimizar costes y responder a la falta de talento. La tercera es la trazabilidad, que se ha convertido en un factor esencial para garantizar seguridad, transparencia y confianza. Y, por último, la sostenibilidad, que debe entenderse como una ventaja competitiva, no solo como una obligación regulatoria.
El gran reto es conectar todas estas palancas para construir cadenas más inteligentes, más eficientes y más preparadas para responder a cambios en la demanda, tensiones de suministro o nuevas exigencias del consumidor.
-El packaging gana un papel principal. ¿Hasta qué punto el envase ha dejado de ser un elemento operativo y ser una herramienta de valor añadido?
El packaging está viviendo una transformación muy profunda. Durante mucho tiempo se ha entendido como un elemento operativo, vinculado principalmente a proteger, contener o transportar el producto. Hoy, sin embargo, el envase tiene un papel mucho más estratégico.
Ya no se le exige solo funcionalidad. Se le exige sostenibilidad, eficiencia, trazabilidad, conservación, seguridad alimentaria y capacidad para mejorar la experiencia del consumidor. Estamos viendo avances muy relevantes en nuevos materiales, sistemas de embalaje más eficientes y packaging inteligente, capaz de aportar información sobre el estado del producto, su recorrido o su vida útil.
Esto significa que el envase se ha convertido en una herramienta de valor añadido para las empresas. Puede ayudar a reducir desperdicio alimentario, optimizar procesos logísticos, responder a nuevas exigencias regulatorias y reforzar la conexión con un consumidor cada vez más informado y exigente. Por eso, el packaging ocupa un lugar tan relevante en esta edición y por eso la celebración simultánea con Pick&Pack for Food Industry nos permite ofrecer una visión integral de toda la cadena de suministro.
-¿Qué tendencias que se presentarán en Bilbao cree que marcarán la evolución de la industria alimentaria y del packaging en los próximos cinco años?
Creo que hay varias tendencias que van a marcar claramente los próximos años. La primera es la IA aplicada a la toma de decisiones, la predicción de la demanda, la eficiencia operativa y el control de calidad. La segunda es la automatización y la robótica, tanto en planta como en logística, porque serán esenciales para ganar productividad, seguridad y precisión.
Estoy seguro de que también veremos un avance muy importante de la trazabilidad avanzada, apoyada en tecnologías como blockchain, IoT o big data, que permitirá aportar mayor transparencia y control en toda la cadena. Otra tendencia clave será la sostenibilidad aplicada de forma transversal, desde la reducción de consumos de agua, energía y materias primas hasta la descarbonización de los procesos y el desarrollo de nuevos materiales para envases.
En packaging, todo apunta que el gran salto vendrá de la combinación entre sostenibilidad e inteligencia: envases más eficientes, reciclables o procedentes de nuevos materiales, pero también capaces de aportar información, mejorar la conservación y contribuir a reducir el desperdicio alimentario. Y, por supuesto, seguirán ganando peso los nuevos ingredientes, las proteínas alternativas, la personalización y los modelos de innovación abierta, porque la transformación del sector ya no se produce de forma aislada, sino a través de la colaboración entre empresas, startups, centros tecnológicos e inversores.
Bilbao y Expo FoodTech van a ser precisamente el lugar donde muchas de estas tendencias se traduzcan en soluciones concretas, casos reales y oportunidades de negocio para toda la industria.



