La consejera de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, Carmen Crespo, ha resaltado la política hídrica del Gobierno andaluz en una reunión mantenida con los máximos responsables de la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA), encabezados por su presidente, Javier González de Lara. En el encuentro, ambas partes han acordado poner en marcha un grupo de trabajo empresarial para abordar todas las cuestiones relacionadas con el agua.
Según Crespo, el Gobierno andaluz ha puesto en marcha un total de 1.097 actuaciones en materia de agua en tan solo cuatro años, lo que ha supuesto una importante repercusión y beneficio de cara al desarrollo empresarial de la comunidad autónoma andaluza.
La inversión en agua durante la responsabilidad de Crespo ha ascendido a 1.500 millones de euros, «que se han destinado a obras para poner a disposición de los andaluces 252 hectómetros cúbicos más, tanto para abastecimiento como para regadío y para el sector ganadero”.
La Estrategia Sequía Plus ha ocupado parte de la reunión con los responsables de la CEA, a los que la consejera de Agricultura ha trasladado la diligencia con la que la Junta de Andalucía ha trabajado para preparar a la comunidad autónoma ante un posible escenario más extremo y asegura que la obra pública en materia de agua supone ya más del 42% de la obra pública del Gobierno de Andalucía.
Carmen Crespo también ha destacado la “importancia de la colaboración público-privada, especialmente en un sector tan importante para Andalucía como es el agrícola y ganadero, que tanto contribuye a evitar la despoblación en las zonas rurales ayudando a fijar la población al territorio”.
Por su parte, el presidente de CEA, Javier González de Lara, ha insistido en el “valor estratégico del agua, sobre cuyo uso eficiente hay un alto grado de concienciación y preocupación no sólo en la agricultura sino en el resto de sectores productivos, entre ellos la Ganadería, la Industria o el Turismo”. Así, y en representación de las organizaciones empresariales, CEA reclama “un incremento de la capacidad hídrica de Andalucía, con medidas como el aumento de la capacidad de embalse o la mejora de los sistemas de transporte”.
CEA aboga por estudiar también la ampliación del uso del agua regenerada, “incluyendo no sólo el regadío sino abriendo la posibilidad en mayor medida a su uso en las propias industrias, especialmente la Agroalimentaria y, por supuesto, la desalinización, cuestión clave para una Comunidad con una costa tan extensa”. Para González de Lara, “el Diálogo Social y la colaboración público-privada serán esenciales en el reto del agua”.



