La Fundación Primaflor renueva el proyecto ‘Un huerto, una familia’ en Pulpí

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Tres nuevas familias de Pulpí se han incorporado este año al proyecto social de agricultura ‘Un huerto, una familia’, que la Fundación Primaflor y el Ayuntamiento de esta localidad almeriense pusieron en marcha hace más de una década. De esta forma, ya suman un total de 37 familias en riesgo de exclusión social las que se benefician de esta iniciativa.

La entrega de llaves y la firma de contratos por parte de los adjudicatarios ha tenido lugar esta mañana en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Pulpí. El acuerdo consiste en el cultivo de productos hortofrutícolas para autoconsumo en una finca propiedad de Primaflor, que incluye parcelas equipadas con material de regadío, semillas y plantas, así como el vallado y acceso a los huertos y equipamiento para llevar a cabo las labores de cultivo. El principal objetivo que se pretende alcanzar con esta iniciativa es, además de facilitar el acceso a alimentos de primera necesidad en los hogares, mantener presentes las tradiciones agrarias, así como también potenciar la convivencia entre los miembros de la sociedad.

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Juan Pedro García, alcalde de Pulpí, tras agradecer a Primaflor su labor social declaró que “las empresas no sólo crean empleo, sino que tienen proyectos sociales que son muy importantes para el municipio y las hacen más grandes”.

Cecilio Peregrín, consejero delegado de Primaflor señaló que “para nosotros, los grandes protagonistas de este proyecto son las 37 familias que forman parte del mismo y los que seguro van a seguir cuidando los recursos y trabajando para que el año que viene podamos volver a reunirnos y continuar con este proyecto”.

Ayuda económica, bienestar y aprendizaje

Las familias que participan en el proyecto “Un huerto, una familia”, se muestran muy satisfechas de la experiencia que han vivido y están viviendo. Personas que no han tenido ningún contacto con la agricultura, descubren una actividad a la que poder dedicarse y que les posibilita aprender nuevos conocimientos.

Si bien, el motivo principal por el que se unen a esta iniciativa es la ayuda que supone para la economía de la casa, una vez que comienzan a trabajar en ella, descubren que es una actividad agradable y una vía de desconexión.

Florentina Escobar, miembro de una de las nuevas familias que se incorporan a los huertos este año, desea que con este proyecto “pueda darle a mis dos hijas todas las verduras cultivadas por mí misma, de forma natural, y asegurarles este tipo de alimentos tan sanos y fundamentales en su dieta”.

Redaccion AenVerde

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