Invernaderos violetas para tomates más grandes y con más licopeno

invernadero violeta

Salta a la vista un invernadero de color magenta o violeta en medio de unos campos verdes y entre otros invernaderos blancos que se encuentran en la granja de investigación del World Vegetable Center (WorldVeg) en Shanhua, en el sur de Taiwán.

Se trata de un experimento que los entomólogos de este centro, Paola Sotelo-Cardona, Mei-Ying Lin y Srinivasan Ramasamy, emprendieron colocando redes de colores vivos y magenta para estudiar el efecto del espectro de luz en las plantas de tomate.

El estudio comparó el crecimiento, el rendimiento y el contenido nutricional del tomate (licopeno, vitamina C, β-caroteno) en tres situaciones: un invernadero de red de color magenta; otro con una red convencional blanca para permitir el espectro a todo color y una producción a campo abierto.

Pros

Las plantas de tomate producidas en el invernadero de malla magenta crecieron significativamente más altas que en los de color blanco y en el campo abierto, en un 7% y 33%, respectivamente. Las plantas del invernadero violeta sufrieron menos daños por los minadores de hojas en comparación con la producción en campo abierto.

La fruta producida por estas plantas también tenía un mayor contenido de licopeno. El licopeno, un carotenoide de color rojo brillante que se encuentra en los tomates y otras frutas y verduras rojas, es un poderoso antioxidante con muchos beneficios para la salud, incluida la protección solar, una mejor salud del corazón y un menor riesgo de ciertos tipos de cáncer.

Contras

No todo fue tan positivo en este estudio. La mosca blanca proliferaba en el invernadero de malla magenta, y las plantas que crecían en los de malla (magenta y blanca) tenían niveles más bajos de clorofila, base para la salud de las plantas.

Se observó más daño de los ácaros en las plantas de ambos invernaderos que en las plantas producidas en campo abierto. No se observaron diferencias en rendimiento, vitamina C y β-caroteno entre los tres tratamientos.

Por otro lado, el invernadero violeta alcanzó temperaturas más altas y una menor humedad en comparación con el invernadero blanco y lo plantado en campo abierto, condiciones que favorecen a la mosca blanca y la araña roja.

Para utilizar el «método magenta» para producir tomate con alto contenido de licopeno, los investigadores acordaron que sería necesario gestionar mejor el calor y la humedad que se acumulan dentro del invernadero de color, así como utilizar prácticas de control de biológico para mantener el equilibrio de plagas.

Más sobre este estudio en este enlace (en inglés).

Redaccion AenVerde

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