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Cajamar ha presentado este martes la octava edición del Informe 2024 del Observatorio sobre el sector agroalimentario español en el contexto europeo, elaborado por el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie). El estudio confirma la fortaleza del sector agroalimentario, que en 2024 aportó 125.160 millones de euros a la economía nacional, un 3,9% más que el año anterior y 0,7 puntos por encima del crecimiento del conjunto de la economía española.
En contraste, el sector agroalimentario de la UE-27 experimentó una caída del -2,9%.
Durante la presentación, el presidente de Cajamar, Eduardo Baamonde, subrayó el papel estratégico del sector y su elevada competitividad, apoyada en gran medida por la demanda exterior. También alertó sobre el déficit en inversión en I+D, un aspecto clave para reforzar su sostenibilidad futura. Por su parte, la secretaria general de Recursos Agrarios del Ministerio de Agricultura, Ana Rodríguez, destacó el esfuerzo conjunto de sector e instituciones para consolidar su peso económico y social.
El Informe 2024 del Observatorio Agroalimentario, según Ignacio Atance, director de Estudios y Publicaciones de la Fundación Cajamar, en su octava edición, se consolida como una herramienta clave de análisis del sector. Subrayó el dinamismo del agroalimentario español frente a la contracción en la UE-27 y anunció que el estudio se completará en los próximos meses con un análisis regional por comunidades autónomas.
Durante la presentación de las principales conclusiones del estudio elaborado por el Ivie, Joaquín Maudos, su coordinador, destacó que el sector agroalimentario español aumentó su valor añadido bruto (VAB) un 3,9% en 2024, alcanzando los 125.160 millones de euros, superando el crecimiento medio de la economía nacional y contrastando con la caída del -2,9% en la UE-27. España se consolida así como la cuarta economía agroalimentaria de la Unión, generando el 12,3% del VAB del sector a nivel comunitario.
El resultado tan favorable en 2024 se debe principalmente al crecimiento del 8,3% en el valor añadido del sector primario, que compensó los incrementos más modestos de la industria alimentaria (2,7%) y la comercialización (0,1%). En conjunto, estos subsectores representan el 8,6% del PIB y el 11,5% del empleo nacional, generando más de 2,5 millones de puestos de trabajo, con casi la mitad vinculados a la comercialización.
El sector agroalimentario concentra el 11,5 % del empleo total en España en 2024, aunque el informe advierte debilidades estructurales: la baja participación femenina, con solo un 31,3 % de trabajadoras frente al 46,4 % en el conjunto de la economía, y un preocupante envejecimiento de la fuerza laboral, ya que el 37,6 % de los profesionales (sin contar el comercio) tienen 50 años o más.
Vocación exportadora
El sector agroalimentario español reforzó en 2024 su papel como motor de las exportaciones nacionales, al alcanzar un récord histórico de 76.356 millones de euros, un 5,9 % más que el año anterior. A diferencia de ejercicios previos, el crecimiento se debe principalmente al mayor volumen exportado (+4,4 %) y no al alza de precios.
El agroalimentario representó en 2024 el 19,5% de las exportaciones de bienes de España, consolidándose como el sector con mayor peso entre las economías exportadoras europeas. España mantuvo su posición como cuarta potencia exportadora agroalimentaria de la UE-27 y alcanzó un superávit comercial de 18.776 millones de euros, un 19,9 % más que en 2023, el segundo más alto del bloque, solo por detrás de Países Bajos.

La Unión Europea sigue siendo el destino principal del agroalimentario español, concentrando el 67 % de las exportaciones en 2024. Francia, Alemania, Italia y Portugal absorbieron casi la mitad de estas ventas. Fuera del bloque comunitario, el Reino Unido destaca con un 6,7% de cuota, mientras que Estados Unidos gana terreno como segundo mayor destino extraeuropeo, en detrimento de China. En cuanto a productos, las frutas y frutos comestibles lideran las exportaciones (14,7%), mientras que los pescados, crustáceos y moluscos siguen siendo los más importados, representando el 12,8% del total.
Más productivos
En 2024, el sector agroalimentario español mostró una productividad un 14,4% superior a la media de la UE-27, que aumenta hasta un 41,9% si se excluye el comercio. Esta eficiencia se traduce en una competitividad destacada, con un coste laboral por unidad de valor añadido bruto (VAB) un 19% menor que el de sus competidores europeos.
El subsector primario lidera la competitividad con costes laborales un 56% inferiores a la media europea, seguido por la industria, que es un 19% más competitiva. En cambio, la comercialización registra un desempeño un 24% menos competitivo. En comparación con los países de la UE-14, España mantiene una ventaja del 18% en costes laborales por unidad de VAB y se posiciona como la cuarta economía más competitiva del sector agroalimentario, liderando en el ámbito primario y situándose entre los cinco primeros en la industria de alimentos y bebidas.
Aumentar la inversión en I+D
En 2024, la inversión empresarial en I+D del sector agroalimentario español creció un 5,8 % tras dos años de caídas, aunque su participación en el total de inversión en I+D en España sigue siendo baja, con solo un 3%. El esfuerzo inversor del sector, medido como porcentaje del PIB, se sitúa en el 0,55%, por debajo del 0,8% de la media en la UE-27.
A pesar de ello, España lidera la ejecución de proyectos en el foro EU-CAP Network con 244 de los 973 desarrollados en la UE-27, y se mantiene como el séptimo país en inversión en startups de FoodTech, con un crecimiento del 13% en 2024.
La cesta de la compra
En 2024, la inflación de alimentos y bebidas en España se desaceleró notablemente, cerrando en un 1,8% frente al 7,3% de 2023 y 15,7% de 2022. La mayoría de los productos de la cesta de la compra son más baratos en España que en la UE-27, excepto las bebidas no alcohólicas, que son un 1,6% más caras. Los hogares españoles dedicaron el 19,6% de su gasto a alimentos y bebidas, 1,2 puntos más que la media europea, con un gasto per cápita de 2.510 euros en 2023, un 13% menos que en la UE-27.
Según Joaquín Maudos, el sector agroalimentario español goza de buena salud, destacando su alta competitividad y capacidad para generar valor con menores costes, especialmente en el sector primario, el más competitivo de la UE-27. El sector sigue aumentando sus exportaciones, pero enfrenta retos estructurales (pequeño tamaño empresarial, envejecimiento laboral), económicos (rentabilidad y retención de trabajadores), medioambientales (sostenibilidad) y sociales (consumidores más exigentes).
El informe
La edición 2024 es la octava entrega de un informe que analiza de forma conjunta todas las ramas del sector agroalimentario español, abarcando diez aspectos clave: estructura agraria, demografía empresarial, valor añadido y producción, empleo, productividad y competitividad, precios y cesta de la compra, comercio exterior, inversión en I+D y retos futuros.
El informe destaca por su enfoque comparativo internacional y cubre toda la cadena de valor, incluyendo sector primario, industria de transformación y distribución (mayorista y minorista). Además, incluye fichas detalladas sobre los 24 principales sectores productores de bienes agroalimentarios.
El documento está disponible para su descarga en PDF aquí.



