“El insecto que realmente funciona es el que ya está instalado en el invernadero y realiza su ciclo vital aquí”

Esther Molina agricultora de Coprohníjar

Esther Molina es una agricultora de Coprohníjar S.C.A. con una dilatada experiencia en control biológico y con una perspectiva muy interesante en cuanto al uso de la agroecología y la biodiversidad para regular las plagas. Charlamos con ella para conocer su estrategia en el control de pulgón, y sobre todo la especie Macrosiphum euphorbiae, en pimiento ecológico.

¿Cuál es la estrategia para combatir los pulgones dentro del invernadero?

La estrategia es empezar antes o como mucho a la vez que el pulgón, poniendo plantas reservorio y otras con floración para que se desarrollen a la vez que la plantación y durante toda la campaña conservarlas y cuidarlas igual que la propia producción, con la misma dedicación. Estas plantas son las que le van a dar el alimento a los insectos auxiliares y si mantienes el ciclo, van a vivir durante toda la cosecha. Por el contrario, si el ciclo se rompe porque no cuentas con plantas reservorio vas a tener que comprar más insectos. Lo bueno es que tengas aquí un sistema que sea sostenible y que funcione.

¿Qué especies de plantas estás utilizando y cómo te va con ellas?

Normalmente planto reservorios como cebada, trigo, y maíz, y las mantengo para que siempre haya reservorio, y también otras como girasoles y loburlaria para que siempre haya flor y el insecto que sueltes al principio de la cosecha siga viviendo generación tras generación. Porque el insecto que realmente funciona no es el que está recién traído del laboratorio, si no el que ya está instalado en el invernadero. Por eso es importante conservar la biodiversidad dentro y fuera del invernadero..

Esther Molina, agricultora de Coprohníjar, en su invernadero.
Además de toda esta cantidad de plantas y flores que tienes en el invernadero, ¿Cuál es tu estrategia de base para proteger tu cultivo del pulgón?

Una vez que ya tengo instalada mi biodiversidad de plantas, la necesaria y siempre manteniéndola, lo que voy haciendo es vigilar los focos de plaga. El agricultor se tiene que especializar en buscar los focos de pulgón y una vez que los tiene localizados, los tiene que señalizar y observar. Si los insectos auxiliares que tú ya tienes no pueden controlar el foco, lo que hago es hacer una suelta de refuerzo justo en ese foco. De esta forma, de un día para otro, el foco desaparece.

¿De qué tipo de sírfido nos estás hablando?

De Sphaerophoria rueppellii, un sírfido que es autóctono del litoral mediterráneo, que vive también aquí y se comercializa. Hago sueltas durante cinco semanas, los pongo en pupa y realizan su ciclo vital aquí, creciendo durante toda la cosecha. Para mí es el único depredador, junto con la crisopa, que aguanta las altas temperaturas e incluso el frío. Y para el Macrosiphum, el que de verdad te ayuda es el depredador, aunque los parasitoides también son necesarios y funcionan muy bien. Estamos hablando de una plaga que no se puede controlar si no lo tienes todo bien instalado. El Macrosiphum se sabe desplazar de sitio cuando nota que vienen insectos, se sabe mover y esporádicamente desarrolla alas y se va a la otra punta del invernadero. Por eso es muy importante controlar los focos.

¿Cómo haces las sueltas de sírfidos?

Hay dos formas de hacerlo. Una es instalarlo desde el principio. Si llevas las plantas y flores bien te va a funcionar, y es la forma más económica porque además te va a durar durante toda la cosecha y no te va a crear ningún foco ni ningún problema de plagas. En este caso lo que hacemos es ir soltando cinco botes por hectárea durante cinco semanas.

La otra forma de soltarlo es el efecto choque: si por ejemplo tienes un foco fuera de control, la solución es hacer un tratamiento con insectos directamente realizando sueltas en él, y al cabo de una semana ya no tienes el problema.

 

 

Eduardo Crisol
Eduardo Crisol

Doctor Ingeniero Agrícola. Dpto.Técnicas de Producción de COEXPHAL

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