Las últimas cifras recabadas por la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO) apuntan a que en Europa se produce un fraude cercano a los 1.500 millones de euros en torno al aceite de oliva.
Un mercado con un volumen de 3.000 millones de euros que en los últimos tiempos ha sufrido un alarmante agravamiento: la escalada del precio del aceite de oliva de los últimos meses ha creado el escenario perfecto para que mafias, mercados ilícitos y defraudadores en general aprovechen la coyuntura para introducir en los mercados productos adulterados o de procedencia dudosa, que cada vez ponen en más riesgo no sólo la credibilidad de las empresas y los consumidores, sino, también, de la imagen de todo el país.
Además, según los datos de EIT Food, España es el país comunitario con más fraude alimentario en sus productos en origen, por delante de Italia y Países Bajos.
Herramientas frente al fraude
Para evitar estos problemas, desde SICPA, proveedor global de tintas de seguridad, y de soluciones seguras de identificación, trazabilidad y autenticación durante más de 90 años, cuenta con herramientas tecnológicas eficaces para proteger a todo el sector de sus fraudes más comunes como la manipulación de los envases, etiquetados falsos o que puedan inducir a error, además de la falsificación y, por lo tanto, infracción del nombre de marca.
SICPA ha conseguido fusionar en una solución única dos herramientas, el código QR y las tintas de seguridad. . Por un lado, los códigos QR permiten identificar al producto desde su origen, mientras que las tintas de seguridad con cambios dinámicos visuales evitan la reproducción o copia de la etiqueta.
La empresa está especializada en tintas de seguridad para billetes de banco y es principal proveedor de soluciones de autenticación, identificación, trazabilidad y seguridad en las cadenas de suministro, siendo un socio de confianza para gobiernos, bancos centrales, imprentas de seguridad y la industria en general.



