La instalación de sondas y tensiómetros en las explotaciones permiten una mayor precisión del riego y con ello un importante ahorro de agua y abono en los cultivos.
Daniel Uclés, agricultor de Cabasc, de UNICA Group, explica a AenVerde cómo la toma de decisiones basada en datos reales extraídos del suelo y de la propia planta te ayuda a determinar la necesidad o no de aplicar el riego.

¿Qué sistema de control de riego tiene instalado en su invernadero?
Tenemos unos sensores de una sonda Rhizon que mi técnico me va a monitorizando todas las semanas junto con unas pruebas de la hoja en sabia de la planta. También tenemos unos tensiómetros que van a través de una aplicación que nos indica cuándo debemos de regar y nos puede orientar en la cantidad de minutos de riego.
Cuando llegas por la mañana a la finca, ¿cómo sabes cuándo tienes que regar?
Nos vamos a mirar los tensiómetros y vemos si están dentro de los parámetros que me indica el técnico. Una vez ahí, comprobamos también la conductividad de la sonda y vemos si es real que hace falta regar o no. Porque muchas veces hace falta regar, pero tenemos que ver la cantidad que agua que debes de meter. Si tienes mucha acumulación de sales hay que hacer un riego más largo; por el contrario, si tienes poca acumulación hay que hacer un riego más corto. A través de los tensiómetros sí puedes optimizar el riego de cuándo regar y cuándo no y apoyándome en las sondas sé el nivel de conductividad que hay en el suelo y el tiempo de riego que debo aplicar.
Por eso yo diría que lo primero es mirar los tensiómetros y a partir de ahí me voy a la conductividad eléctrica de mi suelo y normalmente mantenemos una línea, si la conductividad eléctrica esta semana ha subido, podemos hacer un incremento de cinco minutos, si ha bajado tenemos que disminuir cinco minutos el riego normal.
¿Cómo se procesan los datos que recogen los sensores?
Todos estos datos se recogen en una web que se llama Intecnatur y el sistema de tensiómetros ahora mismo tengo Ikos, que mediante una aplicación propia me envía los datos a mi teléfono. Desde mi móvil puedo manejar los datos reales del suelo y con la otra aplicación controlo los tensiómetros. Compaginando las dos estoy obteniendo un resultado muy bueno y me está yendo muy bien.
Igualmente, desde mi móvil puedo acceder a mi programador de riego que también tiene su propia aplicación y activar y desactivar el riego. Por ejemplo, a mí me llega una alerta al móvil y estoy en casa, pues desde allí puedo activar el riego automáticamente y tener plena confianza en el sistema que tengo instalado.
¿Desde cuándo lo tiene instalado y qué inversión o cambios ha tenido que hacer en su invernadero?
-Desde hace cuatro años aproximadamente que mi técnico me recomendó que pusiera los tensiómetros y dio la casualidad que justo en el almacén de suministros donde yo retiro, estaban implantado el Ikos y pregunté para montarlo. No tuve que hacer ningún cambio, compré el sistema y ellos mismos vienen, lo instalan y te lo programan.
¿Qué inversión requiere?
Más que por superficie, la inversión se hace por número de invernaderos. Un sistema como este suele costar 1.400 euros y lo recomendable es tener uno por invernadero.
¿Tiene estimado el ahorro de agua que consigue gracias a esta tecnología?
El ahorro exacto con número no te lo sabría decir porque un año es diferente a otro, pero si te puedo decir que es muchísimo porque esta mañana, por ejemplo, hubiera llegado aquí y al ver el suelo seco y hubiera regado. Desde que tenemos los sensores me están informando de que el suelo está saturado y que no necesita agua, aunque la arena esté seca, por lo tanto, no he regado, así que te estás ahorrando un día de agua con abono. Mañana supongo que ya demandará agua y daremos un riego normal. Desde mi punto de vista sí es muchísimo el ahorro de agua porque tomas unas decisiones basadas en datos reales que te ayudan mucho a determinar si es necesario o no ese riego, y esto a final de año se nota.
Sondas y tensiómetros en el suelo del invernadero
¿Cuál es el funcionamiento y la utilidad de las sondas?
En este invernadero hay sondas Rhizon que son una herramienta fabulosa para iniciar el control sobre la fertilización en agricultura ecológica. Si hablamos de control de la humead del suelo, lo más interesante es tener sistemas automáticos que sean capaces de registrar periódicamente y cada diez minutos en qué situación se encuentra el suelo.
¿Y del tensiómetro?
Hay que conocer cómo funciona el tensiómetro, qué información te da y conocer también la importancia que tiene saber si el tensiómetro está dentro de su rango óptimo de funcionamiento (si tenemos un tensiómetro que no oscila no está haciendo su función correctamente). En este caso tenemos dos tensiómetros a diferente profundidad para ver si se está moviendo el agua a diferente profundidad y después tiene una sonda de conductividad eléctrica que está midiendo en continuo y nos dice cuándo tenemos que actuar frente a la acumulación de sales. La producción está ligada de forma intensa a la concentración de sales en el suelo.
También es necesario saber cómo está pidiendo el ambiente aéreo a la planta el agua. Y esto está muy relacionado con la temperatura y la humedad. Solas no sirven de nada por eso tenemos que ir más allá para que los sistemas como este nos permitan saber cuál es el déficit de presión de vapor, esa es la fuerza con la que la atmósfera está solicitándole el agua a la hoja de la planta.
A mayores niveles, más riesgo voy a tener de estrés hídrico y cuando esos valores de déficit de presión de vapor son muy bajos puede tener riesgo de presencia de plagas y enfermedades porque la planta no es capaza de mover agua, y una planta que no mueve agua y se repite en el tiempo acaba siendo una planta con problemas de asimilación de nutrientes.



