Las olas de calor son cada vez más frecuentes e intensas por lo que la población en general y los agricultores en especial, debe tomar una serie de precauciones y saber cómo se debe actuar ante estos episodios de calor extremo y, especialmente, si nuestro trabajo se desarrolla en el interior de un invernadero.
Se recomienda realizar ciclos breves y frecuentes de trabajo-descanso
Con la llegada del verano el trabajo en el invernadero suele descender. Aunque en esta época del año, es momento de “reiniciar” las producciones: limpieza, solarización, preparación de los invernaderos para la próxima campaña, inicio de los primeros trasplantes y también continuación de las producciones hasta cerrar los ciclos anuales, todos estos trabajos se realizan con precaución y teniendo en cuenta las altas temperaturas.

Desde el Servicio Mancomunado de Prevención de Riesgos Laborales de COEXPHAL se hacen una serie de recomendaciones en estas situaciones:
-Algo fundamental que están trasladando los técnicos es informar a los trabajadores sobre los síntomas de los trastornos producidos por el calor: mareo, palidez, dificultades respiratorias, palpitaciones y sed extrema.
-Evitar el esfuerzo físico durante las horas más calurosas del día, modificando el horario de trabajo en los meses más calurosos.
-Es imprescindible disponer de agua potable fresca en las proximidades del puesto de trabajo (se recomienda beber un vaso de agua cada cuarto de hora).
-Utilizar ropa amplia y ligera, con tejidos claros que absorban el agua y que sean permeables al aire y al vapor.
–Evitar beber alcohol o bebidas con cafeína, ya que deshidratan el cuerpo y aumenta el riesgo de sufrir trastornos de este tipo.
-Es preferible realizar ciclos breves y frecuentes de trabajo-descanso que períodos largos de trabajo y descanso. En las pausas hay que descansar en lugares frescos y a la sombra.
Cuando se produzca un golpe de calor es muy importante saber cómo atender a la persona afectada:
- Colocar a la persona accidentada en un lugar fresco y aireado. Se deben quitar las prendas innecesarias y airear a la víctima.
- Refrescar la piel. Es conveniente la aplicación de compresas de agua fría en la cabeza y empapar con agua fresca el resto del cuerpo.
- No controlar las convulsiones. Las convulsiones son movimientos musculares que se producen de manera incontrolada debido a un fallo en el sistema nervioso central. Si se intentan controlar estos movimientos, se podrían producir lesiones musculares o articulares importantes. Es conveniente colocar algún objeto blando debajo de la cabeza para evitar que se golpee contra el suelo.
Más información en el Servicio Mancomunado de Prevención de Riesgos Laborales de COEXPHAL.


