La calle Antonio Maura, en pleno centro de Madrid, se ha convertido por unas horas en una casa de campo conquistada por 2.500 lechugas (una por cada empleado de Florette en España) y vegetales frescos de sus huertos de proximidad, donde se ha podido experimentar el espíritu agricultor a través de conversaciones y entrevistas, música, datos y personas, con el colofón de una degustación gastronómica muy original.
Nuria Alias, directora de Marketing de Florette, ha dado el pistoletazo de salida a un evento que ha puesto de manifiesto la realidad del sector agrario liderado por hombres, alarmantemente envejecido y cuyo reto pasa por un necesario relevo generacional a través de la contratación de jóvenes y mujeres, y de la formación y generación de empleo cualificado que mejore la actividad y riqueza de la llamada España vaciada, donde Florette desarrolla gran parte de su actividad.
Según el Censo del INE, por cada 100 trabajadores del sector agrario, sólo 31 son mujeres. De ahí la apuesta de Florette por hacer el sector primario más inclusivo e igualitario hacia mujeres y jóvenes, a través de la formación y la contratación de perfiles cualificados en los pueblos de España “para dar vida a sus huertos de proximidad y poder llevar del huerto a casa las más de 750.000 ensaladas frescas que pone en el mercado a diario”, ha comentado Nuria Alias. Además, el talento femenino representa en Florette el 48% de los 2.500 trabajadores.
Noelia y Damián: la voz de los agricultores jóvenes
Noelia Vivancos y Damián Navarro, del equipo agrícola de Florette, han sido protagonistas de esta puesta en escena, como presente y futuro del campo español, y han explicado cómo se trabaja en los huertos de proximidad de la marca.
Noelia es una joven de 29 años, técnico agrícola, que se encarga de la siembra y la elección de las mejores semillas, quien ha explicado cómo el papel de la mujer en el campo es fundamental porque todavía son minoría. “En empresas como Florette apuestan por contratar mujeres, ofreciendo facilidades y buenos puestos de trabajo. Por otro lado, es un privilegio poder desempeñar mi profesión cerca de mi pueblo y que se enriquezcan esas zonas rurales de España y que la juventud puede quedarse en los pueblos por las oportunidades laborales que encuentran”, ha comentado.

Damián Navarro, joven capataz de Florette de 31 años, quien hacía una llamada a la vocación a jóvenes cualificados que hagan sostenible a largo plazo la actividad agrícola ya que, según él son los más preparados para la digitalización que se introduce en el sector primario y además son mucho más sensibles a las prácticas sostenibles. Damián ha declarado: “el trabajo en el huerto es muy satisfactorio en comparación con otras profesiones más estresantes. El trabajo en el campo es muy físico, pero, para mí, transmite paz, por realizarse al aire libre, en contacto con la naturaleza y por hacerlo sabiendo que contribuyes a la vida sana y el bienestar y dieta saludable de las personas.”
La eficiencia en el uso de agua
Sonia Muro, nueva responsable de Sostenibilidad de Florette, ha detallado algunas de las medidas que se aplican durante todo el proceso natural de cultivo de los vegetales frescos, de la semilla al plato, para ahorrar agua.
“Según el MITECO, a finales de este siglo habrá un 24% menos de ‘buenas lluvias’, por eso, en Florette llevamos a cabo una política de gestión del agua responsable y sostenible, que es fundamental en tiempos de sequía como los actuales. Por eso recogemos, almacenamos y reutilizamos el agua de lluvia y monitorizamos el riego mediante sondas que nos permite reducir el consumo. Por poner un ejemplo de uso eficiente de agua: el año pasado reutilizamos 251 millones de litros de agua”, ha asegurado Muro.

La política de gestión de la sostenibilidad de Florette incluye también medidas para que la energía que utilizan, que ya es 100% renovable, pase a ser 100% autoconsumo mediante la próxima instalación de parques fotovoltaicos junto a los centros de producción; desinfección de forma natural de los suelos, protección la biodiversidad, apoyo a la economía circular, apuesta por la reducción del desperdicio alimentario y por reducir la huella de carbono y la huella hídrica en su actividad; además de formar parte activa de proyectos de investigación innovadores en el área de la sostenibilidad.
Florettepedia, palabras que nacen del campo
El ingrediente cultural de la cita ha sido la presentación oficial del proyecto Florettepedia, el glosario colaborativo de palabras del campo en peligro de extinción o de reciente creación que Florette ha puesto en marcha en colaboración con la Universidad de Navarra, para mantener tan vivo como los huertos, el lenguaje del campo que no debería perderse y es patrimonio de todos.
Palabras en desuso empleadas por los agricultores, diferencias y curiosidades de norte a sur de España, y también vocablos de reciente creación o adquisición para denominar nuevas tendencias de consumo, alimentos que por la globalización ya están en nuestros huertos y neveras.
Con la investigadora Cristina Tabernero Sala, catedrática de Lengua Española y vicedecana de la facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Navarra y Manuel Casado, catedrático Emérito de Lengua Española de la Universidad de Navarra y miembro correspondiente de la Real Academia Española, se ha presentado el proyecto apadrinado por Florette.
Para rescatar del olvido palabras preciosas del vocabulario del campo y compilarlas en un glosario muy curioso, todo aquel que quiera puede hacer sus aportaciones en www.florettepedia.es y tras una investigación del término por parte de la Universidad de Navarra, se publicarán para hacer crecer la Florettepedia, iniciativa colaborativa que se construye online y que dará lugar a una investigación muy interesante.
Cristina Tabernero ha declarado: “es una realidad que el lenguaje específico e histórico del campo empieza a conocerse sólo en ámbitos rurales y desde Florette, como agricultores, han querido hacerse responsables de conservar el habla del huerto, que es patrimonio de todos, como forma de sostenibilidad cultural del sector».
Manuel Casado, por su parte, ha querido expresar que se siente agradecido por el regalo que ha hecho Florette a la lingüística castellana y rural, “amenazada por el ritmo vertiginoso y globalizador que arrincona las palabras por verse como pueblerinas o vulgares”. Manuel invitaba a mantener vivas, como el huerto, esas palabras que considera patrimonio inmaterial de interés etnográfico sobre la vida y la cultura más arraigada a la tierra y que están en la memoria de las personas que la habitan.
“Este proyecto ha comenzado hace poco más de un mes y nos mantendrá ocupados y con mucha ilusión durante el próximo año. Permanecerá abierto para posibles futuras nuevas entradas durante incluso más tiempo y os animo a todos a colaborar para que quede como un legado de valor para futuras generaciones” ha declarado Casado.
Concierto rima con Huerto
Fetén Fetén ha emocionado a la audiencia, interpretando la música del campo, piezas y rogativas, con insólitos instrumentos creados con aperos de labranza y utensilios de cocina: un viaje musical de la tierra al mantel, pues la música popular está ligada a la siembra, la recolección, las lluvias, a sus a las labores, sabor y festejos.

El huerto quedaba representado por una criba, un rastrillo flauta, una gaita con tubo de riego, una regadera tambor, un azadón, o una pala convertida en guitarra eléctrica. Y en la casa, la cocina la interpretaron con sartenes, cucharas, un almirez, una lata de pimentón o legumbres, entre otros.
La música de esta original formación es una lectura contemporánea de la música tradicional y la popular de baile, géneros que los inspiran y que homenajean utilizando la imaginación y la creatividad como banderas.
Ellos han comentado que “la música ha formado siempre parte de la vida en el campo: aligera y anima la faena, pide al cielo buen clima, lluvias y clemencia; se inspira en los ciclos y tiempos del cultivo del campo (como la siembra o la recolecta), y sobre todo celebra con alegría la cosecha que asegura el buen comer.”
Comerse y beberse el huerto
Como colofón del encuentro, el sabor y la frescura de los huertos de Florette ha desplegado su máxima creatividad e innovación, para sorprender a los paladares más exigentes y curiosos. Una degustación y maridaje ‘Del Huerto a Casa’ que ha permitido a los asistentes saborear el campo.
Miren Aierbe, asesora culinaria y nutricional de Florette, y Mario Soriano, creativo gastronómico de Estudio Gourmetillo, han diseñado un menú para comerse y beberse el huerto, bajo la filosofía 0% desperdicio alimentario, basado en cócteles del huerto con técnicas sofisticadas y bocados frescos y sorprendentes como un ceviche de espárragos verdes con pesto de berros; un taco de espinacas y salmón con vegetales frescos o un milhojas de rúcula con couluis de remolacha o unos quesos para dipear de remolacha y rúcula. El toque final lo ponían unos bombones cremosos de chocolate blanco y espinaca. 100% sabor hortelano y 0% desperdicio alimentario.

La degustación del huerto ha consistido en 3 platos del huerto a casa y 3 ‘veggtails’ que surgen de la tendencia de cócteles vegetales, inspirados en la mixología internacional con el uso del nitrógeno para crear texturas muy experienciales y degustar la rúcula, las lechugas o los brotes de espinacas de forma líquida, espumosa o en volátiles burbujas.
Miren Aierbe han declarado: “estamos creando tendencia gastro para este verano, y ojalá el término ‘Vegttelería’ venga para quedarse”.
La barra de vegttelería ha supuesto una combinación de sorprendentes texturas y aromas con sabor a tierra que representa una manera innovadora de experimentar las esencias y los gustos más puros de algunos de nuestros vegetales más conocidos. Un viaje a través del olfato y el paladar a la esencia del sabor de los brotes y lechugas que cultiva Florette en sus huertos de proximidad con más de 500 agricultores y agricultoras locales.
Compromiso Florette
Florette ha organizado este acto bajo sus políticas de Sostenibilidad y Responsabilidad Social Empresarial, por lo que toda la decoración de lechugas vivas del evento ha sido recogida por la Fundación Alberto y Elena Cortina, para su recuperación y posterior uso alimentario a través de su Econosolidario, un nuevo concepto de supermercado para familias en situación de vulnerabilidad.
La compañía dona a la fundación de Madrid el 100% de la decoración de lechugas y vegetales plantados vivos y frescos, para asegurar que el producto pueda seguir su camino “del huerto a casa” y que todo los esfuerzos y recursos utilizados para la recreación de un huerto en el centro de Madrid no se pierdan.
Mediante acciones como ésta se contribuye a evitar el desperdicio de alimentos, uno de los objetivos de las políticas de sostenibilidad de Florette, que persigue con esta acción reforzar su política de buenas prácticas. De este modo, su principal objetivo es “ayudar a las personas a alimentarse mejor”, con especial sensibilidad hacia aquellos más vulnerables.



