Autogestión de restos vegetales

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Desde Cooperativas Agroalimentarias de Andalucía se ha hecho un estudio en el sector hortofrutícola de Almería dirigido a valorar la posibilidad de la autogestión de los restos vegetales desde el propio sector agrícola, bien directamente desde los agricultores, bien desde sus cooperativas.

La problemática de los restos vegetales del sistema agrícola intensivo de Almería

Según un estudio de la Estación Experimental de la Fundación Cajamar, a lo largo de las campañas 1998/1999 a 2007/2008 la cantidad de residuos generados en peso fresco, considerando el conjunto de los ocho principales cultivos hortícolas de Almería es de 11751.252 Tn/año, concentrados principalmente en Enero-Febrero y Mayo-Junio.  Este volumen de residuos generados, su concentración en el tiempo,  y el propio sistema de cultivo origina una ruptura del equilibrio entre el sistema natural de reciclaje de la materia y las actividades humanas. Así, estos restos vegetales se convierten en un residuo que se acumula y conlleva numerosos problemas tales como la creación de focos de infección y plagas, generación de malos olores,  contaminación del suelo por lixiviados,  taponamiento de las vías de drenaje del agua (ramblas, acequias y aliviaderos) con aumento del riesgo de inundaciones, fuerte impacto visual que producen los residuos en el paisaje y mala imagen ante terceros, y sobre todo, contaminación atmosférica cuando se produce su eliminación por combustión.

Posibles soluciones:

Como consecuencia de lo mencionado, las administraciones locales y las empresas del sector entendieron, ya en la década de los 90, que el vertido incontrolado de estos restos vegetales era un  problema real y grave, razón por la que desde entonces hay en marcha diversos planes de higiene rural que contemplan la recogida periódica de los restos y su vertido controlado en centros de acopio y/o de transformación. Sin embargo, a pesar de  los años transcurridos y de la creación de diferentes centros y empresas destinadas a este fin, con una normativa clara referente a esta recogida de residuos, no ha resuelto definitivamente el problema.

Como posible complemento a estas actuaciones, se considera la posibilidad de emplear el resto vegetal como enmienda orgánica al suelo, bien de forma directa mediante “abonado en verde”, bien de forma indirecta  pasando por un proceso de compostaje previo realizado por el mismo agricultor, en aquellos casos en los que ésto sea viable. Este planteamiento se realiza considerando que estas alternativas, bien aplicadas, suponen, a no muy largo plazo, una serie de beneficios para el suelo tales como el aumento en contenido de materia orgánica, la mejora de la estructura y aireación del suelo, el aumento del poder retentivo del agua, y el incremento de la fertilidad.

Resultados de as encuestas realizadas para el estudio de la postura del agricultor ante la autogestión de restos vegetales

A partir de las encuestas realizadas se han podido obtener algunos datos importantes, tales como:

  • La práctica de incorporar directamente al suelo el resto vegetal triturado en un proceso conocido como “abonado en verde” se está extendiendo entre los productores de pimiento, sobre todo en aquellos que carecen de enarenado en sus invernaderos, o en los que tienen ya la arena muy estropeada.  Tambien se hace sobre berenjena. El estudio de los costes de retirar la rafia del cultivo, triturar el resto e introducirlo en el suelo muestra que esta operación es menos costosa que retirar el pimiento con la rafia, sacarlo del invernadero y pagar el transporte y la entrada del residuo en el centro de transformación.  Como beneficio adicional parece que la producción mejora   
  • esta práctica está menos extendida en cultivos de tomate y pepino por varias razones: mayor complejidad y coste de la retirada de la rafia,  los invernaderos dedicados al tomate son en general más modernos y tienen un sistema de enarenado en mejores condiciones.  No vale para cultivos hidropónicos. El sobrecoste final de este tratamiento,  sin considerar operaciones de retranqueo, puede ser de nulo a unos 200 € por ha.
  • el empleo de rafia biodegradable no ofrece de momento una solución alternativa al cultivo con rafia plástica, por falta de calidad.
  • respecto al proceso de compostaje y el uso del compost, se ha establecido que sólo un 18% de los encuestados abonan con compost de empresas externas y sólo un 10% hace su propio compost.  En general rechazan el uso del compost que actualmente se comercializa por la falta de seguridad en la calidad físico-química y sanitaria del producto. Hay que señalar también que aunque en un bajo porcentaje, existe cierto desconocimiento sobre lo que es el compostaje.
  • por ello la mayoría, un 85%, dice que si el compost fuera suyo o de una empresa propia si  lo usarían en sus invernaderos y apoyan la creación de centros de transformación con un proceso controlado y localizado de sus propios residuos.  No son muchos los agricultores dispuestos a compostar su propio residuo. Prefieren que haya una planta de compostaje con garantía de calidad.
  • en el caso de aquellos que ven interés en esa actuación de autogestión por compostaje, plantean como principal problema las trabas administrativas que se encuentran cuando van a realizar una actuación de este tipo, y luego, el coste de mano de obra, tanto para llevar el  proceso de compostaje como para adicionar el compost a la finca cuando hay que retranquear la arena para adicionar el material.
  1. Respecto al problema de las trabas administrativas, hasta el 30 de Abril  de 2014, la autorización y control de este tipo de actuaciones privadas corría a cargo de la Consejería  de Medio Ambiente  de la Junta de Andalucía, tal y como Elena Sola André, de la Delegación Territorial de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente presentó en el X Seminario Técnico organizado por Cajamar, Cooperativas Agroalimentarias (FAECA), y Coexphal, el  29 de Mayo de 2014.  En dicha ponencia señaló que el control de estas actuaciones según la Ley 7/2007 de Gestión Integrada de la Calidad Ambiental, pasaba a ser competencia de los Ayuntamientos, según el Decreto Ley 5/2014, de 22 de abril, de medidas normativas para reducir las trabas administrativas para las empresas. En esta línea Manuel Gómez Galera, Concejal de Agricultura y Medio Ambiente del Ayuntamiento de El Ejido informó, en este mismo  Seminario,  de que dicho Ayuntamiento estaba preparando los trámites y papeles administrativos necesarios para que aquellas personas o empresas interesadas en realizar este proceso pudieran tener su autorización de la forma más rápida posible.  En ambos casos remarcaron que según la diferente legislación vigente, para conseguir la autorización definitiva para realizar esta actuación se considera que “el agricultor deberá justificar, al menos, que los residuos biodegradables procedentes de su invernadero están sometidos a un tratamiento biológico aerobio y termófilo en su propia explotación, que está garantizada la recogida de los lixiviados, que se controlan los parámetros de humedad, temperatura y relación C/N, que el  tratamiento del residuo es correcto y no daña al medio ambiente y que el compost obtenido lo utiliza en su propia actividad agraria”.
Redaccion AenVerde

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