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Antonio Estévez, primer presidente de COEXPHAL: “El sector debe producir más kilos por metro cuadrado y buscar nuevos productos”

ANTONIO ESTEVEZ

Desde 1977, año en que se creó la Asociación, hasta 1981 ocupó la presidencia de COEXPHAL, unos momentos en los que todo estaba empezando y en los que se necesitaba de una unión que hiciera fuerza ante las distintas administraciones. Para Antonio Estévez en lo que más ha avanzado el sector hortofrutícola almeriense ha sido en la salubridad del producto, convirtiéndose en una de las zonas más comprometida con este tema de España.

-¿Cómo surgió COEXPHAL?

-En 1977 había bastantes menos cooperativas que actualmente. Se luchaba de forma independiente para conseguir los objetivos de cada uno y cuando surgía un problema mayor se acudía a las administraciones que, por regla general, de forma individual te hacían poco caso. De ahí surgió COEXPHAL, para sustituir un poco el individualismo y poder conseguir mayores ventajas y ejercer una presión mayor a la Administración. Poco a poco fuimos consiguiendo cupo y ganando terreno a nuestro competidor que por aquel entonces era Canarias.

-Respecto a la exportación, ¿cuál fue el primer producto que se comenzó a exportar?

-Prácticamente todos al mismo tiempo. Cuando se comenzó a exportar teníamos casi los mismos productos que tenemos hoy, bien es verdad, que la cantidad y calidad de las variedades han cambiado para mejorar. Además, se han conseguido alargar algunas campañas de ciertos productos, como el calabacín. Almería necesita diversificar más su oferta y contar con nuevos productos.

¿Cuáles fueron los primeros destinos para la exportación de Almería?

-Almería no contaba con mucha experiencia en la exportación más allá de la uva que tenía un mercado enfocado, básicamente, a Reino Unido y extremo oriente. Nuestro primer destino fue Francia. Durante años el país galo fue el mercado donde iba el 90% de todo lo que producía Almería, y de allí se distribuía a otros países. Decidimos buscar nuestros propios clientes y empezamos a exportar directamente a otros mercados como Alemania e Inglaterra.

En general, la exportación sigue igual en cuanto a los métodos y casi podríamos decir que en cuanto a destinos. Hace 20 años ya exportábamos a EEUU y Canadá pero no se ha conseguido evolucionar de forma exponencial debido, en parte, al coste que supone la distancia y la falta de apoyo de la Administración. Además, en la actualidad continuamos con el veto ruso, y para nosotros Rusia como mercado tenía un potencial muy fuerte que cada vez iba a más. Desgraciadamente no sabemos cuándo se resolverá este asunto.

-¿En qué mercado cree que Almería debería estar presente?

-Los mercados de medio oriente, concretamente los Emiratos Árabes, serían una buena opción. Para obtener allí una presencia mayor se debería contar con un total apoyo de la Administración. Acceder a ellos se puede, tenemos medios suficientes para ello.

-¿Cómo recuerda los primeros años como presidente al frente de COEXPHAL?

-Como todo lo que empieza, desde el agricultor continuando con el exportador y terminando por los técnicos, todo lo que envolvía a la agricultura era nuevo. El agricultor no tenía experiencia y hacer cultivos intensivos bajo plástico requería de unos conocimientos y una experiencia mayor que no había, motivo por el cual me gustaría destacar la labor del perito. Esta figura sigue siendo fundamental, obviamente, pero más en aquel entonces. Las empresas nacían sin peritos, pero no tardaron mucho en darse cuenta de lo elemental que era el uso de personas con conocimientos, más allá de los que podía tener el agricultor. De hecho, la contratación del técnico agrícola fue en cadena, una tras otra, entre las cooperativas.

-Según su opinión, ¿cuáles son los cambios más importantes que se han producido en este sector?

-Está claro que en lo que más se ha avanzado es en salubridad del producto. Lo productos que se cultivan en Almería, hoy en día, son los más limpios, sanos y respetuosos con el medio ambiente que hay en España. Nuestras empresas conocen perfectamente lo que demanda el mercado en cada momento y se han adaptado a sus necesidades. De hecho, COEXPHAL cuenta con su propio laboratorio, Labcolor, que ha sido un pilar fundamental en ese cambio de mentalidad hacia una producción bajo control biológico y sin empleo de productos fitosanitarios. También habría que destacar el avance en nuevas tecnologías y el incremento del cultivo ecológico.

No obstante, hay situaciones que, por lo general, no han cambiado nada. Hago referencia al escándalo que se produjo a principio de febrero en la prensa por el precio desorbitado, según algunos medios, que tenían los productos hortofrutícolas en estas fechas. La realidad es bien distinta y después de tantos años, ¿cómo es posible que se piense de esta manera? Las campañas suelen ser muy similares: empezamos en septiembre con una gran competencia a nivel europeo. Cuando llega el invierno, a nosotros se nos ralentiza la producción y en Europa, el frío cierra la campaña de nuestros competidores. Allí la demanda cada vez es más fuerte porque se le acaba el producto y aquí la oferta es menor por la ralentización de la producción. El resultado de esto es que los productores cotizan a precios más altos. Es la ley de oferta-demanda. Cuando el agricultor no gana suficiente para cubrir los costes e incluso tiene que tirar su producto no veo tanto alboroto en los medios.

-¿Cómo cree usted que se puede solucionar la constante pérdida de rentabilidad del agricultor?

-Una forma de salvar una mala época sería poder producir una mayor cantidad de kilos por metro cuadrado o ser capaces de encontrar productos nuevos, diversificando la oferta y reduciendo las cantidades necesarias de aquellos productos que en determinados momentos producen unos excedentes enormes.

Redaccion AenVerde

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