La Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural del Parlamento Europeo organizó esta semana una reunión para analizar las lecciones aprendidas durante la primera ola de la crisis de COVID, según han informado desde COPA-COGECA.
Para Luc Vanoirbeek, presidente del Grupo de Trabajo de Frutas y Hortalizas del Copa-Cogeca, si el sector de las frutas y hortalizas resistió y se adaptó a las condiciones rápidamente cambiantes, fue principalmente gracias al apoyo de las organizaciones de productores, principalmente cooperativas. Un hecho que debe reconocerse, explicarse y apoyarse aún más.
Como parte de la cadena agroalimentaria europea, el sector de las frutas y hortalizas ha realizado una labor fundamental durante la primera ola Covid-19. La cadena de suministro nunca se detuvo y las estanterías permanecieron llenas. La capacidad de reacción del sector, el extraordinario esfuerzo realizado sobre el terreno y su responsabilidad intachable han contribuido al fructífero desempeño del mercado de frutas y verduras durante estos meses críticos, aseguraron.
Los agricultores, así como las organizaciones de productores de frutas y verduras que reciben, clasifican, envasan y entregan las frutas y verduras a los puntos de venta, han resistido e invertido las dificultades.
Las organizaciones de productores de frutas y hortalizas, la mayoría cooperativas, han reaccionado aplicando en tiempo récord protocolos de prevención de riesgos, seguridad y planes de contingencia para garantizar la continuidad y la seguridad de las actividades de producción y comercialización.
Para Luc Vanoirbeek, la lección normativa que debe aprenderse de esta primera ola es clara: «La capacidad de reacción y la resistencia del sector de las frutas y hortalizas se basa en gran medida en su capacidad de trabajar en conjunto.
Las organizaciones de productores de frutas y hortalizas que se han establecido con el apoyo de la Política Agrícola Común desempeñan un papel fundamental y deben seguir siendo la piedra angular del apoyo al sector de las frutas y hortalizas en la Política Agrícola Común para el período posterior a 2020″. Es hora de apostar por políticas que estimulen y prioricen los esfuerzos para concentrar más la oferta, como las cooperativas».
Teniendo en cuenta el papel desempeñado por la Comisión Europea durante la crisis, Luc Vanoirbeek cree que la Comisión reaccionó con rapidez y de manera bastante adecuada dando directrices para mantener abierto el mercado único y adoptó las decisiones pertinentes para evitar amenazas adicionales relacionadas con la libre circulación de trabajadores de temporada y de bienes esenciales como el envasado.
Durante la primera ola de la Covid, los hábitos alimenticios han cambiado. La convicción de los consumidores europeos de que las frutas y hortalizas son esenciales para un estilo de vida saludable dio lugar a una creciente demanda de frutas y hortalizas de alta calidad y nutritivas en general. Sin embargo, los costos adicionales que se han acumulado a lo largo de la cadena no se compensaron totalmente con el mayor precio recibido en el mercado.



