En 1963 se construyó en la parcela nº24 del Campo de Dalías el primer invernadero que sería el origen de una actividad económica que en un primer momento se contempló como una agricultura de subsistencia, pero que gracias a la mentalidad de aquellos primeros agricultores, el anhelo de crecer y el buen clima, hoy en día es la mayor industria hortofrutícola del sur de España, y una potencia capaz de suministrar frutas y hortalizas durante todo el año a más de 500 millones de consumidores potenciales en Europa.
Muchos han sido los cambios que se han producido en estos 50 años de agricultura intensiva en Almería. Las técnicas innovadoras que se pusieron en marcha dejaron atrás bancales vacíos y tierras áridas sin cultivar, para dar paso a lo que se conoce como la despensa de Europa. El enarenado, la explotación y gestión de un recurso tan valioso como el agua, los sistemas de riego y las cubiertas plásticas que dieron lugar a los invernaderos forman el conjunto de pasos que se produjeron en Almería, y que en la mayoría de los casos partían de la idea y el trabajo individual del agricultor, como se explica en el documental editado por Cajamar Cajar Rural y titulado ’50 años de invernaderos en Almería’.
Una vez que la producción hortofrutícola de la provincia empezó a despegar, sirva como prueba que en pocos años la población de la zona del Campo de Dalías se quintuplicó, se comenzó a pensar a lo grande con la salida a los mercados iniciando la comercialización de la producción en Europa. «Las cooperativas fueron los verdaderos motores del desarrollo de producción y exportación en Almería», afirma Antonio Estévez Criado, primer presidente de COEXPHAL.
De igual modo se avanzó para llegar a la profesionalización del sector con el asesoramiento de los técnicos agrícolas, la introducción de tecnología e innovaciones que han permitido mejorar las producciones aportándoles calidad y seguridad alimentaria. La búsqueda continua de mejoras que caracteriza al sector, su preocupación por atender las demandas de un consumidor cada vez más exigente, su respeto por el medio ambiente y por las personas, y su compromiso con los consumidores y con la sociedad en general son los valores con los que las frutas y hortalizas almerienses conquistan a diario los hogares de los europeos.
LAS CIFRAS hablan
En la campaña 2012/2013, la provincia almeriense comercializó 2,6 millones de toneladas, con un valor en origen de 1.525 millones de euros. Almería representa el 82% de la producción de frutas y hortalizas bajo abrigo de Andalucía y el 62% de la producción con respecto a España. Esta fortaleza del sector agroalimentario ha permitido que esta provincia continúe a la cabeza en valor exportado, superando entre enero y septiembre de 2013 los 1.548 millones de euros. «No sólo es, con diferencia, la que más valor exporta sino también la que obtiene un mayor saldo comercial positivo, es decir, que la diferencia entre sus exportaciones e importaciones arroja un total de más de 1.422 millones de euros», apuntan desde la Consejería de Agricultura y Pesca de la Junta de Andalucía.
El 99,8% de las frutas y hortalizas frescas que exporta Almería se destinan al mercado europeo, y el 0,2% restante a Estados Unidos y Canadá. Dentro de Europa, los principales destinos de los productos hortícolas son Alemania (30,8%), Francia (15,5%), Holanda (12,1%), Reino Unido (10,7%) e Italia (7%). Además, poco a poco, las comercializadoras almerienses están ampliando mercados en países más lejanos como Polonia, Rusia o Rumanía.
La agricultura intensiva bajo plástico incluso en las peores coyunturas económicas, como la que se está viviendo, ha logrado mantener el nivel de empleo y de generación de riqueza. En diciembre de 2013 la cifra total de trabajadores que cotizan en la Seguridad Social del Sistema Especial Agrario en la provincia de Almería ascendió a casi 50.000 afiliados, batiendo un nuevo récord histórico en el registro de cotizantes en este sector, lo que confirma la tendencia iniciada hace seis años, coincidiendo con el inicio de la crisis, unos años en los que el sector de frutas y hortalizas está contribuyendo de forma notable a frenar en parte la pérdida de empleo que sufren otros sectores.
LA CALIDAD prima en Almería
Almería es la zona de frutas y hortalizas de Europa donde más implantados están los métodos de cultivos con control biológico, superando las 25.000 hectáreas, según las cifras aportadas por la Junta de Andalucía. Desde hace años el sector hortofrutícola ha impulsado el uso de fauna auxiliar contra las plagas, reduciendo drásticamente el uso de fitosanitarios.
En la provincia prima lo natural, gracias a este método respetuoso con el medio ambiente, ya que en el 90% de sus cultivos se trabaja con control biológico, lo que la confirma como la provincia con la agricultura más respetuosa con el medio ambiente y que mejor atiende la demanda de los consumidores, cada vez más exigentes con la calidad y la seguridad de los alimentos.
Este sector lleva años velando por la calidad de sus producciones agrícolas mediante las certificaciones y normas de calidad que tanto mercados como clientes demandan a la hora de adquirir frutas y hortalizas, tales como: UNE 155.000, Globalgap, QS, Reglamento Andaluz de Producción Integrada, BRC, IFS, Nurture, LEAF, GRASP, ISO 22.000, 9.000 y 14.000, entre otras.
Junto con la seguridad alimentaria, la trazabilidad es otra de las premisas fundamentales que se llevan a cabo en la agricultura invernada almeriense. Todas las empresas disponen de un sistema documentado e implantado de identificación y trazabilidad desde la siembra o trasplante hasta la entrega del producto al cliente, identificando las fechas de recolección y viceversa. De esta forma cada lote de producto tiene su propio DNI hasta su consumo. La trazabilidad garantiza la calidad del campo a la mesa.



