Una mirada 20 años atrás a las exportaciones de frutas y hortalizas almerienses

Los 10 principales destinos de la exportación de frutas y hortalizas españolas.

La velocidad con la que pasan las campañas es tan alta que a veces cuesta mirarlas en perspectiva. Este artículo trata de ver qué ha pasado con la exportación provincial en las últimas dos décadas.

Si miramos atrás vemos un panorama distinto al actual, pero que en algunas cosas no ha variado tanto. Hace 20 años, las exportaciones de frutas y hortalizas desde Almería sumaban 1,3 millones de toneladas, el 95 % de la producción. Hoy en día esta cifra ha crecido un 127 %. Pero es que cuando hablamos de valor, éste ha conseguido doblarse. En el último año cerrado, 2020, se exportaron 3 millones de toneladas, el 75 % de la producción, valoradas en 3.090 millones de euros.

Repasando las cifras producto a producto (en volumen), se aprecia cómo la lechuga ha sido la hortaliza con un crecimiento más alto: las exportaciones se han multiplicado casi por cuatro en estas dos décadas. La berenjena ha triplicado sus envíos, situación similar a la de la sandía. El pimiento, el calabacín y el pepino han doblado sus cifras de manera amplia. El único producto que no consigue variaciones positivas es el melón (cae un 1 %). 

Mención aparte merece el tomate: las exportaciones han aumentado un 63 %. En la actualidad se exportan 450.000 toneladas de media, pero es que hubo momentos, sobre todo en el periodo 2013 a 2016 donde se esa cifra era 100.000 toneladas superior. Como punto positivo, el tomate ha conseguido multiplicar por tres su valor, resultado en parte de las ventas de especialidades y producto orgánico.

Estabilidad en los destinos

Si hablamos de destinos la situación no ha cambiado tanto. Alemania, como 20 años antes, sigue siendo el mayor comprador con un porcentaje de representación idéntico, el 31 %. Francia es el segundo cliente, pero la situación es distinta: dos décadas atrás este país adquiría el 21 % de los envíos almerienses, hoy sólo el 16%.  Reino Unido, tercer destino del ranking, ha mantenido una línea homogénea entre el 11 % y el 13 % actual. Holanda ha perdido importancia (3 puntos porcentuales), hasta representar el 10 % actual. La pérdida de cuota francesa se ha podido compensar con el incremento de las ventas en Polonia. Este país pasa, en 20 años, desde el 2 % al 6 % de las ventas de hortalizas almerienses al exterior.

Otros países de relevancia como Italia, Suecia, República Checa o Bélgica, han mantenido una evolución estable dentro del portafolio de ventas provincial. La caída de representatividad de Francia tiene su máxima expresión en el tomate: en 20 años, este país ha pasado de ser el primer destino de exportación con el 35 % del total, a su segundo puesto actual, después de Alemania, sumando únicamente el 15 % de las compras.

Un aspecto positivo que resalta al ver los destinos es que la variedad de los clientes es mayor: hace 20 años, los 4 primeros representaban el 75 % de las ventas, hoy en día sólo suman el 69 %. Esto atisba un futuro saludable porque muestra la capacidad de adaptación del sector a las nuevas circunstancias del mercado. A pesar de lo comentando, el sempiterno potencial de América del Norte sigue esperando: de las 20.000 toneladas vendidas de hace 20 años todavía conservamos las 12.000 actuales.

Sin duda 20 años son pocos, o muchos, según cómo y por quién se miren. Algunos los vemos como si fuera ayer, ordenando cifras en un Excel versión 7.

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Juan Carlos Pérez Mesa

Doctor en Economía Departamento de Economía y Empresa Universidad de Almería (UAL)

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