(También nos puedes seguir por nuestro canal de WhatsApp)
En el cultivo intensivo de pepino, los trips representan una amenaza significativa, ya que afectan a los frutos, comprometiendo la calidad y el rendimiento. Con la creciente restricción de materias activas químicas y la demanda de prácticas agrícolas más sostenibles, el control biológico emerge como una alternativa estratégica.
En este escenario, Bioline Iberia apuesta por Staphyline® como una herramienta específica para actuar sobre la fase de pupación de los trips en el suelo o sustrato. Según la empresa, “llega a reducir, en un alto porcentaje, la emergencia de
trips desde el suelo”.
Staphyline® contiene el depredador Atheta coriaria, perteneciente a la familia
Staphylinidae. Este pequeño insecto se ha consolidado como aliado de los agricultores por su capacidad depredadora, por su alta tasa de reproducción y por su elevada capacidad de movilidad en el suelo de la finca.
El producto se comercializa en formatos exclusivos diseñados para su colocación directa en el suelo, a modo de kit o “cubo” de cría. Éstos son pequeñas biofábricas que permiten una liberación progresiva de los depredadores durante varios meses, garantizando su presencia continua en el cultivo.
El modo de acción es claro: tanto los adultos como sus larvas se alimentan de pupas de trips y otras plagas del suelo, antes de que emerjan y alcancen la parte aérea de la planta. De este modo, se reduce significativamente la capacidad de infestación posterior sobre hojas y frutos.
Entre sus características técnicas, destaca su ciclo biológico corto, de aproximadamente 21 días desde huevo a adulto, y su amplio rango térmico
de funcionamiento, que va de unos 12°C hasta 35°C, lo que lo hace especialmente adecuado para su uso en invernaderos mediterráneos.
Aplicación en cultivo de pepino
El momento ideal para liberar Staphyline® es al inicio del cultivo, tras el trasplante o cuando las plantas ya están establecidas, anticipándose a la llegada de los trips, siempre respetando los plazos de seguridad de las materias activas aplicadas.
Los cubos se colocan junto a las líneas de plantas para optimizar la dispersión de los depredadores. La dosis recomendada es de 5 cubos de Staphyline®/hectárea, pudiendo incrementarse en casos de alta presión de plaga.
Staphyline® debe integrarse dentro de una estrategia de manejo integrado de plagas (MIP), combinándose con auxiliares foliares como Starskii® o Montyline® y Oriline® y complementándose con reservorios de biodiversidad —plantas banker, floración con polen/néctar— que faciliten el establecimiento de los depredadores.
Para completar la estrategia preventiva de Bioline en pepino, y mejorar el establecimiento de los ácaros depredadores, es vital alimentarlos.
Para ello Bioline pone a disposición de los agricultores Predafix plus® compuesto por huevos puros y esterilizados del ácaro astigmátido Thyreophagus entomophagus.
Es el primer alimento soluble en agua y pulverizable del mercado. Cuando se aplica, con los sistemas de pulverización estándar, se queda adherido a las hojas, sin caer al suelo, y además puede mezclarse con fungicidas, con lo que el ahorro de mano de obra es otra de sus principales ventajas.
Su recomendación es aplicarlo 1 o 2 semanas después de la suelta de Starskii® o Montyline®, una segunda unas 3 o 4 semanas después, y una tercera y última que dependerá de la evolución de la población de ácaros depredadores en relación con la presencia de trips, araña roja y/o mosca blanca, pero sin duda cada finca tiene una situación particular, por lo que es vital contar con el asesoramiento técnico de los expertos de Bioline Iberia.



