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Este año, con las condiciones climáticas que ha habido tan beneficiosas para Thrips Parvispinus está siendo complicado su control y evitar los daños, sobre todo en pimiento, por eso en nuestro primer debate del año traemos cuatro voces, cada una con una aportación para ayudar a frenar esta plaga tan problemática.
Francisco Aguilera, agricultor de Murgiverde
¿Cuál está siendo tu experiencia frente al Parvispinus?
Estamos en una finca de pimiento california ecológico, ciclo tardío, y mi experiencia este año con el trips, especialmente con el Parvispinus, fue un cambio de
planteamiento; porque viendo que los fitosanitarios no estaban funcionando, ya sea convencional o en ecológico, aposté por el control biológico.
Hemos hecho sueltas muy pronto de Swirskii con alimento, y también tengo que decir que ha habido un seguimiento con Mariluz, técnico de Agrobío, y entre los dos hemos estado pendientes del tema y el resultado está aquí, en el invernadero.
Es un insecto con el que tenemos que convivir pero hay que intentar que el daño sea el menor posible.
Entre las claves está el manejo del swirskii y el alimento, carpoglyphus, y también el control de la humedad. Nosotros hemos optado por retrasar la limpieza del blanqueo a costa de que crezca más la planta, de que el cuajo fuera más tardío, intentando mantener más humedad relativa en los meses de calor.
Es complicado, pero este año o se han dado las condiciones o el “invento” ha resultado. Por ejemplo, el mes de septiembre fue un mes con bastante humedad y eso favoreció tanto el crecimiento de la planta como la instalación de los insectos, pero siempre jugando con ese factor de la humedad, abrir y cerrar las bandas, e intentar encontrar ese punto de humedad que es tan complicado en esta zona del Poniente durante los meses calurosos.
Juan Antonio Sánchez, técnico de EsProyecta
¿Qué está pasando con este Thrips?
Tenemos una campaña algo complicada, debido a un Thrips que nos entró hace ya un par de años, y este año, con las condiciones climáticas que hemos tenido que han sido muy favorables para la plaga, la situación se ha complicado a la hora de controlar este insecto y evitar los daños en los cultivos, sobre todo de pimiento.
¿Qué hacemos a la hora de arrancar el cultivo?
Cuando llega el momento de arrancar el cultivo porque hemos terminado la campaña hay que valorar si hacemos un tratamiento final o no, con el fin de evitar la expansión de la plaga.
Si tenemos un cultivo con un nivel alto de auxiliares podemos evaluar si hacemos un tratamiento o no. Si el nivel de auxiliares es bajo, es muy recomendable, e incluso obligatorio, un tratamiento con el fin de frenar la plaga de cara a los cultivos de primavera.
José Manuel Torres, ingeniero de InTecNatur
¿Qué prácticas y manejo de cultivo aconsejas?
Se trata de aplicar un conjunto de técnicas y cuantas más pongamos en marcha garantizaremos el éxito. Si la planta ya viene del semillero con el insecto ya tenemos un problema. Si en el exterior del invernadero no tengo mis setos defendiendo de la entrada de los trips, se dificulta el control.
Si los cerramientos no están en el mejor estado las barreras físicas no actuarán. Si en las fases iniciales no caminamos el invernadero, detectando temprano los focos, iremos tarde. Si no tengo en cuenta donde se refugia para poder actuar de forma contundente, el éxito será fugaz.
Si no pongo las medidas de control sabiendo las fases del insecto, su comportamiento en la planta o en las fases en las que está en el suelo, será muy difícil hacerse con él.
Por tanto, habrá medidas para restaurar la sanidad del suelo y haya insectos capaces de atacar al Trips parvispinus, o incluso nematodos, hongos entomopatógenos, y después tener medios de captura para los que salen del suelo ya alados y podamos atraparlos en trampas pegajosas antes de que depositen sus huevos.
Por tanto, es una combinación de técnicas, ninguna funciona de forma aislada. Tenemos grandes dificultades para que nuestros auxiliares se mantengan dentro del invernadero y se multipliquen. Es obligado subir nuestras humedades relativas buscando el confort de esos auxiliares.
El DPV es el indicador ambiental clave y los parámetros óptimos están entre 0.8 y 1.5 kPa.
Esteban Baeza, investigador CIT COEX
¿Algunos consejos para la buena instalación de auxiliares?
Al principio de nuestro ciclo, hay que intentar evitar valores muy extremos de
temperatura y de humedad relativa en nuestro invernadero. En esos primeros momentos, el cultivo es pequeño y no contribuye con su traspiración a que aumente la humedad en el invernadero, y en determinados momentos, cuando soplan vientos fuertes de Levante, tenemos temperaturas por encima de los 30º y, sobre todo, humedades relativas muy bajas. Ahí la planta cierra los estomas para protegerse del estrés hídrico y se puede incluso sobrecalentar, o que haya una gran mortandad de enemigos naturales y que los huevos de estos insectos no
eclosionen.
Por tanto, disponer de una buena capacidad de ventilación natural y disponer de algún sistema que aporte humedad al ambiente es esencial para garantizar una buena instalación.
En lo concerniente a la ventilación, si la superficie de ventanas es suficientemente grande, podemos aspirar a que la temperatura del invernadero, al menos, se iguale con la temperatura exterior.
En cuanto al aporte de humedad, lo ideal es disponer un sistema de nebulización, bien sea de baja presión, bien sea de tipo combinado aire-agua, que son los menos sensibles a la calidad del agua y las boquillas no se obturan.
En su defecto, cualquier método que aporte humedad al ambiente es bienvenido: mojado de pasillo central y/o zonas cercanas a las bandas, o uso de pequeñas balsas, aunque su eficacia es menor, especialmente en fincas de gran superficie.







