Novagric ha llevado a cabo un innovador proyecto de agricultura protegida en Almería, en colaboración con Romenatur, que marca un hito en la industria de la zona.
El proyecto se lleva a cabo en una finca cerca de Almerimar donde se han construido invernaderos en dos módulos: uno de 17.000 metros cuadrados y otro de 13 hectáreas.
Durante el desarrollo de este proyecto, Novagric se ha enfrentado a diversos desafíos, como la instalación de una infraestructura poco habitual en la zona, la adaptación al terreno y a las condiciones climáticas de fuertes vientos en Almería.
El objetivo principal es mejorar tanto la producción como la calidad del cultivo de pimiento tipo Palermo y pepino en un entorno controlado para obtener un mayor rendimiento durante los 12 meses del año.

“Ahora mismo no existen variedades de Palermo que sean específicas para verano, por eso con este tipo de estructura sí llegamos. Vamos buscando conseguir la estabilidad en invierno, con luz y controlando todas las variantes ambientales” afirma Juan Miguel Romera, director y productor en Romenatur.
Para ello, se ha diseñado un invernadero reforzado de una altura por encima de lo conocido para albergar un mayor volumen de aire, y se han instalado tecnologías para un control preciso de parámetros como la radiación, temperatura, humedad y luminosidad con ventiladores de flujo vertical y pantallas, «así como sistemas de fertirrigación y riego hidropónico que contribuyan a aumentar un 30% la productividad», indica Juan Pardo, responsable técnico de Novagric en este proyecto.
Interior del invernadero reforzado
A pesar de ser la primera vez que Juan Miguel trabaja en una finca de alta tecnología, se ha asesorado para poder manejarla de manera eficiente y está entusiasmado con los beneficios que está obteniendo. “Además de mejorar la producción y la calidad, también esperamos optimizar la gestión de la finca en todos los aspectos”.

Lucas Herrador, responsable comercial del proyecto en Novagric, vivió los primeros inicios del desarrollo de la planta en esta nueva estructura: «Controlamos todos los parámetros desde el inicio para poder llegar a la conclusión de lo que teníamos en mente, que eran kilos y calidad. De eso va a salir la amortización real del proyecto y la ilusión que tenía el cliente. Gracias el esfuerzo y dedicación del equipo hemos logrado una finca de alta tecnología que ha superado las expectativas del cliente».
Cultivo de pimiento Palermo y pepino
El productor de hortícolas se muestra muy satisfecho con los resultados del proyecto: «Esta instalación ha permitido mantener unas condiciones óptimas de cultivo con una diferencia de temperatura de hasta tres o cuatro grados respecto al exterior, sin perder luminosidad». La previsión es que los rendimientos se dupliquen, pasando de 8 a 18 kilos en pimiento Palermo, sin comprometer la calidad del producto.



