El Congreso de Cooperativas Agro-Alimentarias de España, celebrado en Toledo la semana pasada, reunió durante dos días a más de 700 delegados de cooperativas de toda España bajo el lema “Cooperativas, juntos hacia un futuro sostenible”.
Durante el segundo día del evento, se presentó el proyecto de creación de una “marca cooperativa”, que se está gestando desde hace tiempo en la organización y que se va a desarrollar de forma inmediata.
El objetivo de esta marca es dar a conocer a la sociedad que los “productos cooperativos tienen unos valores detrás que hacen que el mundo sea mejor”, como dijo Enrique de los Ríos, director de Única Group y Enrique Colillas, director de Trops. “Hay que comunicar que nuestros productos son los que ofrecen directamente los agricultores y ganaderos”. La marca incluye una política de uso, un logo y diferenciará estos productos de otros resaltando valores del cooperativismo como la unión, la cooperación por el bien común, la calidad, la sostenibilidad o que el beneficio retorna a los propios agricultores y ganaderos, contribuyendo así al mantenimiento del medio rural y a luchar contra la despoblación.
También se ha presentado el Plan Estratégico del Cooperativismo Agroalimentario Español, PECOOP, que pretende servir de hoja de ruta para las cooperativas en los próximos años y que, según presentó Gabriel Trenzado, director técnico de Cooperativas Agro-alimentarias de España, se basa en ejes como la sostenibilidad económica, social y medioambiental, la mejora del reconocimiento social y comercial del cooperativismo y la transformación digital.
Creando valor
Durante la última jornada, inaugurada por Jaime Campos, director territorial de CaixaBank en Castilla-La Mancha, se desarrollaron tres paneles de expertos. El primero, centrado en la sostenibilidad económica, el segundo en la medioambiental y el tercero puso el foco en el carácter social de las cooperativas, creadas por y para las personas.
El primer bloque contó con la participación de los directores y directoras de las cooperativas UDAPA, Ana Carrasco; de Champinter, Abdón Catalán; de Dcoop, Rafael Sánchez de Puerta; de la Agrupación de Cooperativas del Valle del Jerte, Mónica Tierno; y de la Cooperativa de Artajona, Ignacio Zabaleta. Todos ellos abordaron, desde la experiencia de sus propias cooperativas, cómo combatir el enorme reto de garantizar la rentabilidad y la competitividad, e incluso de cómo han podido generar un valor añadido extra para sus socios. Productos diferenciados más adaptados a usos concretos, desde la semilla hasta los lineales, como han ejemplificado UDAPA y Champinter, o por la calidad dentro de una DOP como es el caso de las Cooperativas del Jerte, hasta estrategias basadas en la integración y la dimensión para abordar proyectos de más envergadura para ser líderes mundiales (Dcoop) o en servicios muy personalizados para todos los socios (Artajona), son algunas de las estrategias que estas empresas han seguido y que pueden ser inspiradoras para el resto de cooperativas asistentes al Congreso.
Más allá de propagandas
El segundo panel, más centrado en el reto medioambiental, contó con la intervención de los presidentes de las cooperativas La Palma, Pedro Ruiz, de Alimer Julián Díaz, y de Cofrudeca, Alejandro Molina, además del director general de Agrocat, Emili Nebot. Aportaron casos reales de cooperativas que predican con el ejemplo, lejos de la propaganda que algunas grandes compañías hacen en los medios de comunicación. Estas cooperativas trabajan la sostenibilidad desde abajo. Formando y aprendiendo con los agricultores cómo producir un tomate con menos agua, cómo reducir las emisiones de metano de las ganaderías a través de biodigestores, probando en parcelas de ensayo frutas y hortalizas más resilientes y adaptadas al cambio climático o aprovechando el conocimiento agronómico para hacer lucha biológica o fertilización orgánica en sustitución de la química.
Las personas, lo primero
El tercer y último bloque temático “El papel de las cooperativas en la sostenibilidad social” comenzó con la intervención de Isabel Bombal, directora general de Desarrollo Rural, Innovación y Formación Agroalimentaria del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, quien recalcó que las cooperativas son empresas de la economía social, con unos principios y valores diferenciales entre los que se encuentra la primacía de las personas por encima del capital. Esto se refleja en su compromiso con su base social, tratando de generar el mejor resultado económico para sus socios y socias, ofreciéndoles multitud de servicios y una mayor calidad de vida, elementos claves si queremos luchar por un medio rural vivo.
A continuación, los presidentes de COVAP y de la Cooperativa de Fresnillo, Ricardo Delgado y José Luis González, respectivamente, y el director de Grupo Arco Iris explicaron la contribución de sus empresas al desarrollo rural y el mantenimiento de la población en sus zonas de influencia.

Posteriormente, intervinieron también Inés Guillén, presidenta del Grupo de Jóvenes de Cooperativas Agro-alimentarias de España, quien dio su punto de vista acerca de una de las grandes amenazas del sector, la falta de relevo generacional. Inés subrayó la importancia de poner en valor el modelo cooperativo para atraer a los jóvenes, que vean “cómo trabajamos, cómo apoyamos a los socios con todos los servicios que necesitan, con nuevas tecnologías” y, sobre todo, que son “nuestras empresas”.
Clausura
La clausura del encuentro corrió a cargo de Fernando Miranda, secretario general de Agricultura y Alimentación del MAPA y Francisco Martínez Arroyo, consejero de Agricultura de Castilla-La Mancha, acompañados del presidente de Cooperativas Agro-alimentarias de España, Angel Villafranca. “Debemos llevar a las ciudades el valor y la importancia de las cooperativas en el medio rural, empresas que representan a muchas personas”, “no hay ninguna entidad en esta región que tenga tantos socios como las Cooperativas, 160.000 socios”, ha concluido el consejero castellano manchego.






