Toda actividad, incluida la producción agrícola, genera una serie de impactos en su entorno que generalmente se han clasificado como positivos o negativos.
Dentro de los positivos, el sector agrícola siempre se ha considerado como un motor de desarrollo de zonas rurales, tanto desde el punto de vista económico como social. En cuanto a los negativos, los derivados del consumo de recursos (como agua, combustibles fósiles y otros insumos) son los impactos que más preocupación generan en la sociedad.
El sector hortofrutícola de Almería lleva trabajando muchos años intensamente en técnicas de disminución, eliminación o compensación de estos impactos negativos. Claros ejemplos de estas técnicas ya implantadas son:
– Implantación del control biológico de plagas.
– Aplicación de técnicas de economía circular a través del abonado en verde.
– Agricultura de precisión en cuanto a manejo del agua y fertilización, que puede ser verificado a través de la certificación H3.
– Aprovechamiento de la energía del sol a través de los invernaderos solares, de forma que la aportación de otro tipo de energía sea mínima y a veces inexistente.
Todas estas acciones hacen que la huella de carbono de la producción hortofrutícola española en general y almeriense en particular, sea muy ventajosa respecto a otras zonas de producción que se ven obligadas a utilizar una gran cantidad energía para conseguir unas condiciones adecuadas para la producción hortícola y/o para transportar los productos a los mercados de destino vía marítima o aérea.
El 98% de las frutas y hortalizas que se exportan a la UE se hace a través de transporte por carretera, el cual supone tan solo un 7-8% del total de emisiones de CO2. Esta cifra se espera que sea aún menor a medio plazo por la incorporación de motores eléctricos en los camiones.
La realización del cálculo de la huella de carbono permite que los productores y empresas conozcan en profundidad las actividades que más contribuyen a la misma de forma que se pueda actuar sobre ellas para lograr una mayor eficiencia de los procesos.
Una vez conocida la huella de carbono, el productor o empresa tendrá la opción de establecer una estrategia de reducción e incluso de compensación total o parcial de las emisiones.
Desde Proyecta Ingenio asesoran durante todo el proceso de cálculo, diseño de un plan de reducción y compensación de emisiones para que cualquier organización pueda desarrollar su actividad, ya sea de producción, manipulación, transformación e incluso un evento, con 0 emisiones.
La huella de carbono de los productos hortofrutícolas almerienses puede ser utilizada como una ventaja competitiva más a añadir.
Más info: Proyecta Ingenio: 950 621 395



